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Rotación, alineación y balanceo: los tres cuidados que alargan la vida de los neumáticos

Una especialista automotriz explicó qué función cumple cada tarea de mantenimiento y qué señales advierten sobre problemas de dirección y desgaste

Redacción••2 min de lectura
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Audra Fordin, mecánica automotriz: “No rotar los neumáticos puede costarte hasta un 25% de su vida útil”

La rotación, la alineación y el balanceo de los neumáticos son tres tareas de mantenimiento que los conductores suelen confundir, pero cada una cumple una función distinta y puede advertir a tiempo sobre problemas de dirección, suspensión y desgaste irregular. Así lo explicó la consultora automotriz Audra Fordin, que detalló cómo detectar las señales de alerta antes de que deriven en fallas mayores.

La advertencia central de la especialista apunta a la rotación: "No rotar los neumáticos puede costarte hasta un 25% de su vida útil", sostuvo Fordin. Los neumáticos delanteros participan en los giros, mientras que los traseros siguen el recorrido del vehículo, por lo que el desgaste no es uniforme y el tipo de tracción también incide en el trabajo de cada rueda.

La recomendación general es hacer la rotación cada 5000 a 7000 millas, es decir entre 8000 y 11.000 kilómetros, o aprovechar cada cambio de aceite para realizarla. Además de distribuir el desgaste, el procedimiento permite revisar el estado de los neumáticos y observar posibles problemas en la suspensión o en el tren delantero.

Para graficar las consecuencias de saltear este mantenimiento, Fordin recurrió a una comparación simple: "Es como comprar cuatro pares de zapatos y usar solamente dos". La mecánica también aclaró que no todos los neumáticos pueden cambiarse de posición de la misma manera, ya que el diseño y las características de cada modelo determinan qué patrón de rotación es posible.

La alineación, en tanto, tiene que ver con la posición de las ruedas respecto del vehículo. Fordin la comparó con la columna vertebral: un vehículo que tira hacia un costado, un volante que no queda centrado o un desgaste irregular son indicios de que algo no está bien. "Si el auto tira hacia un lado, los neumáticos se desgastan de manera desigual o la dirección se siente descentrada", explicó.

Los impactos también justifican una revisión. "Si golpeás un bache o un cordón, hazlo revisar", recomendó la especialista, que advirtió que un golpe puede alterar la alineación y afectar otros componentes del vehículo.

El balanceo, por último, busca compensar pequeñas diferencias de peso en el conjunto formado por el neumático y la rueda. Incluso un neumático nuevo puede presentar variaciones mínimas, por lo que se utilizan contrapesos para que gire de manera uniforme. Cuando existe un problema de balanceo, las señales más habituales son las vibraciones, los movimientos en el volante y un desgaste más rápido de los neumáticos.

Fordin puso el foco en las vibraciones que aparecen cuando el vehículo circula entre 60 y 70 millas por hora, equivalentes a 97 y 113 kilómetros por hora. Según su explicación, conviene revisarlas de inmediato, ya que pueden provocar daños en otros componentes del auto.

Por qué importa

El mantenimiento de los neumáticos impacta directo en el bolsillo y en la seguridad: un desgaste irregular o una alineación desajustada aumentan el riesgo de accidentes y obligan a reemplazar cubiertas antes de tiempo.

Qué sigue

La rotación conviene coordinarla con cada cambio de aceite, cada 8000 a 11.000 kilómetros. Ante vibraciones entre 97 y 113 km/h o golpes contra baches y cordones, la revisión debería ser inmediata.

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