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Rusia prepara el mayor ataque del invierno para dejar a Ucrania sin luz ni agua

Ucrania mostró a sus aliados europeos un documento interceptado que describe una campaña con hasta 1000 misiles y drones contra la red energética.

Redacción••3 min de lectura
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Rusia planea su golpe más contundente hasta la fecha para intentar congelar a Ucrania

Rusia prepara una campaña de ataques con hasta 1000 misiles, drones y bombas contra la infraestructura energética de Ucrania, con el objetivo de dejar a las principales ciudades sin electricidad, calefacción ni agua este invierno. Así lo reveló un documento que el ministro de Energía ucraniano, Denys Shmyhal, presentó a sus socios europeos en París hace dos semanas y que The New York Times obtuvo.

El plan, escrito en ruso y fechado en agosto, describe ataques metódicos contra subestaciones eléctricas, centrales hidroeléctricas y térmicas, y salas de calderas. Kiev, Járkov y Odesa figuran como objetivos prioritarios, con la intención de reducir el suministro eléctrico y de calefacción en un 90% y de interrumpir el sistema de alcantarillado.

El miércoles, antes del amanecer, misiles y drones impactaron contra una gran central termoeléctrica y otras instalaciones, con explosiones que sacudieron Kiev. Por la mañana, varios barrios quedaron sin electricidad ni agua, según confirmaron las autoridades locales.

Lo más alarmante del documento es que Rusia pretende forzar el cierre de las tres centrales nucleares operativas de Ucrania, la columna vertebral de su sistema energético, mediante el lanzamiento de misiles contra las subestaciones que las conectan a la red. Esas subestaciones se encuentran a menos de un kilómetro y medio de los reactores.

El plan también contempla atacar el sistema hídrico, incluyendo estaciones de bombeo y plantas de tratamiento de aguas residuales, con decenas de misiles balísticos y bombas planeadoras. Rusia nunca antes había atacado instalaciones de este tipo a gran escala. Funcionarios ucranianos expresaron en privado su preocupación por la falta de planes de contingencia ante cortes graves en el suministro de agua.

El presidente ruso, Vladimir Putin, declaró en público que sus fuerzas emprenderán una extensa campaña este invierno para destruir la infraestructura energética ucraniana, como represalia por los ataques de Ucrania contra refinerías de petróleo rusas. Shmyhal se refirió al documento en términos vagos ante medios ucranianos: "Nuestros socios, al igual que nosotros, quedaron impactados por su cinismo, por este cálculo frío y terrorista sobre cómo destruir nuestro sector energético".

Ucrania dedicó los últimos meses a prepararse para el invierno. Construyó estructuras de protección sobre instalaciones críticas, invirtió cientos de millones de dólares en reparar centrales y subestaciones, e instaló turbinas de gas más difíciles de atacar. Los civiles, que el invierno pasado sufrieron cortes severos, se abastecieron de pilas y pequeños calefactores de gas.

Los expertos advierten que esas medidas, en el mejor de los casos, pueden amortiguar el impacto, no detenerlo. Olena Pavlenko, directora del centro de estudios energéticos ucraniano DiXi Group, afirmó que cuatro inviernos de guerra debilitaron tanto la red que superar otro sería como "correr una maratón con un solo pulmón".

Los recuerdos del invierno pasado, el más duro hasta ahora por las temperaturas gélidas, siguen presentes. Según datos de DTEK, la mayor empresa energética privada del país, los residentes de Kiev sufrían doce horas o más al día sin electricidad. Olha Skorokhod, vecina del centro de la capital, contó que estuvo dos semanas sin calefacción en enero y tuvo que bañar a su hija de 3 años con agua fría.

Queda por ver si Rusia llevará a cabo la estrategia descrita en el documento y si tendrá éxito en caso de hacerlo. The New York Times no pudo autenticar de manera independiente el documento, aunque funcionarios ucranianos y declaraciones públicas de Putin coinciden en la existencia de una campaña invernal contra la red energética.

Por qué importa

El plan apunta a provocar una crisis humanitaria en las principales ciudades ucranianas y a quebrar la moral de la población. La ofensiva contra las subestaciones nucleares añade un riesgo de seguridad regional que excede el frente de batalla.

Qué sigue

Resta saber si Rusia ejecutará el plan completo y con qué capacidad de intercepción cuenta Ucrania. La llegada del frío y la respuesta de los aliados europeos, que ya fueron alertados en París, marcarán la evolución del conflicto en los próximos meses.

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