Seguridad Vial

Qué significa la señal amarilla con dos líneas negras que se acercan entre sí

Es la señal preventiva P.16 y advierte sobre un puente angosto: cómo reconocerla y qué hacer al verla en la ruta.

Redacción••3 min de lectura
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Qué significa la señal amarilla con dos líneas negras que se acercan entre sí

La señal de tránsito amarilla en forma de rombo, con borde negro y dos líneas verticales gruesas que se inclinan hacia el centro, es la señal preventiva P.16. Su función es alertar a los conductores sobre la presencia de un puente angosto, cuyo espacio disponible para transitar es menor al del resto de la calzada. Aparece en rutas y caminos fuera de la ciudad y también forma parte del contenido obligatorio para obtener la licencia nacional de conducir.

El diseño de la placa guarda relación directa con la infraestructura que anticipa: las trazas verticales simulan las barandas del puente y su quiebre hacia el interior grafica la reducción de la vía. Se coloca antes de llegar a la estructura para que el conductor tenga tiempo de ajustar la velocidad y la posición del vehículo.

Dentro del Curso Nacional de Educación Vial obligatorio, que la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) estructura en 10 módulos digitales, el estudio de este pictograma forma parte del Módulo 07, dedicado a las señales viales y clasificado en la categoría de preventivas sobre características de la vía. El conocimiento de la P.16 se evalúa como contenido técnico que todo postulante debe dominar antes del examen teórico.

El respaldo normativo está en el artículo 22 de la Ley Nacional de Tránsito 24.449, que estipula que la vía pública debe estar demarcada conforme a un sistema uniforme reglamentario. Las especificaciones técnicas, en tanto, se detallan en el Anexo L del Decreto 779/1995, que reúne el Sistema de Señalización Vial Uniforme. La legislación dispone además que, si las dimensiones de la estructura obligan a prohibir el paso de vehículos que superen determinado volumen, la placa P.16 debe acompañarse de la señal reglamentaria R.13, que indica el límite de ancho permitido.

Al ver esta señal durante la marcha, las pautas de seguridad vial marcan un protocolo claro: reducir la velocidad de manera progresiva antes de alcanzar la estructura, observar si circulan vehículos en sentido contrario, evitar adelantamientos y maniobras bruscas y mantener el control del auto hasta superar la zona de reducción. Conviene además prestar atención al espacio disponible, porque el ancho de la calzada puede resultar insuficiente para el paso simultáneo de dos vehículos de gran porte.

El error más común es confundirla con otras señales preventivas de la misma familia, como las que advierten por curvas o por calzadas que se angostan. La diferencia está en las dos líneas que se inclinan hacia el centro: no representan un desvío ni una bifurcación, sino la reducción concreta del ancho de paso sobre una estructura. Para repasar el resto de la cartelería preventiva y reglamentaria que puede aparecer en un mismo tramo, se puede consultar qué implica la señal de ceda el paso y en qué casos obliga a detenerse por completo.

La correcta lectura de la cartelería vial es uno de los ejes centrales de la prevención de siniestros en rutas. En el caso de los puentes angostos, el riesgo no está solo en la estructura sino en la conducta del conductor: la velocidad inadecuada y los adelantamientos en zonas de visibilidad reducida son las maniobras que más incidentes generan en esos tramos.

Por qué importa

Miles de conductores rinden cada año el examen teórico con este contenido y circulan por rutas con puentes angostos. Interpretar mal la P.16 puede derivar en choques frontales o laterales en tramos de calzada reducida.

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