Gastronomía

Un chef de Atlanta reveló por qué nunca guarda la albahaca en la heladera

Ollie Honderd, chef ejecutivo de Madeira Park, explicó que el frío acelera el deterioro de la albahaca y detalló qué otros alimentos conviene dejar fuera del refrigerador.

Redacción••2 min de lectura
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Un chef de Atlanta reveló por qué nunca guarda la albahaca en la heladera

La albahaca fresca no debería guardarse en la heladera. Así lo advirtió Ollie Honderd, chef ejecutivo del restaurante Madeira Park, en Atlanta, Estados Unidos, quien aseguró que el frío acelera el deterioro de esta hierba y la hace perder calidad en pocas horas.

"Nunca guardamos la albahaca en la nevera. Empieza a morir y pudrirse en cuestión de horas", afirmó el cocinero. Según explicó, la albahaca recién cosechada es especialmente sensible a las bajas temperaturas y el cambio térmico genera condensación dentro del recipiente.

Para conservarla en buen estado, Honderd recomienda comprarla con los tallos intactos y colocarlos en un vaso o frasco con agua, siempre a temperatura ambiente. Cubrir la hierba con una bolsa de plástico también ayuda a mantenerla fresca por más tiempo. El consejo se suma a otros hábitos similares que ya circulan entre chefs, como el de preparar huevos fritos en el horno en lugar de la sartén.

El experto no es el único que cuestiona el uso indiscriminado del refrigerador. David Guas, chef y propietario de Bayou Bakery, Coffee Bar & Eatery, en Virginia, señaló que la miel puede cristalizarse y endurecerse con el frío, por lo que conviene mantenerla en la despensa para preservar su consistencia líquida.

En el caso del café en grano, Matt Abdoo, cocinero ejecutivo y cofundador de Pig Beach BBQ, advirtió que la humedad altera su sabor. Su recomendación es usar un recipiente opaco y hermético, y recurrir al congelador solo si el envasado es el adecuado. El aceite de oliva, por su parte, puede volverse turbio o solidificarse cuando se enfría, por lo que lo más conveniente es guardarlo a temperatura ambiente, lejos de la luz directa y de las fuentes de calor.

Otros productos que suelen terminar en la heladera sin necesidad son las bananas, los tomates y las papas. En todos los casos, la refrigeración modifica la maduración, el sabor o la textura. Los especialistas coinciden en que las necesidades de conservación dependen de cada producto, de si está abierto o cortado y de las indicaciones del envase, por lo que la recomendación es evaluar cada caso de manera particular. Quienes buscan ordenar mejor su cocina pueden revisar qué alimentos no van en la heladera según otros chefs de Estados Unidos.

Por qué importa

El consejo apunta a un error doméstico frecuente: guardar la albahaca en frío acelera su deterioro en pocas horas. La misma lógica aplica a la miel, el café en grano y el aceite de oliva, que pierden cualidades si se refrigeran.

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