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Alison Arngrim, de La Familia Ingalls, reveló los excesos detrás de cámaras: alcohol y cigarrillos en el set

La actriz que interpretó a Nellie Oleson contó cómo era el ambiente de trabajo en la serie, marcado por el consumo constante de bebidas y tabaco.

Redacción2 min de lectura
Una actriz de La Familia Ingalls contó todo lo que vivió en los rodajes: “Era como en Mad Men, el almuerzo de los tres martinis”

La serie La Familia Ingalls mostró durante años la vida de una familia ejemplar en la pradera, pero detrás de cámaras la realidad era muy distinta. Alison Arngrim, quien interpretó a la villana Nellie Oleson, reveló en una entrevista que el consumo de alcohol y cigarrillos era habitual entre actores y equipo técnico.

En el podcast Here's What Happened con Weston Emery, la actriz de 64 años comparó el ambiente con la serie Mad Men: "Venían de una época en la que todo el mundo fumaba y todo el mundo bebía, prácticamente todo el tiempo". Además, señaló que no había opciones saludables de comida y que el almuerzo de los tres martinis era una costumbre.

El punto de encuentro tras los rodajes era el camión de utilería, donde se guardaban bebidas alcohólicas, cigarrillos y dulces. Arngrim recordó que los menores que participaban en la serie se mantenían al margen de ese ambiente, pero que los adultos compartían allí largos momentos.

La actriz contó que el consumo era tan alto que el equipo temía quedarse sin cerveza. "Tuvimos que enviar a alguien a la tienda porque nos queda poca cerveza; algunos días son dos cajas, otros tres, como mínimo dos y media", recordó sobre las conversaciones tras bambalinas. A pesar de la cantidad, aseguró que nadie llegaba a estar borracho en el set: "Estos tipos se subían a escaleras y colgaban luces, y yo pensaba: 'Sé que viven a base de cerveza. ¿Cómo lo hacen?'".

Al final de cada jornada, el camión se transformaba en un bar improvisado. "El camión tenía un bar completo y, al final de cada día, montaban una especie de barra con una tabla sobre un par de caballetes y entonces se ponían a beber de verdad", explicó. Incluso en las fiestas de fin de año se organizaban conductores responsables para llevar a casa a quienes habían bebido.

Arngrim destacó que la tolerancia de sus compañeros era asombrosa, producto de una época en la que beber y fumar era normal. "Su tolerancia era increíble, porque eran de la época de los años 50... donde se bebía y se fumaba. No les parecía raro", concluyó.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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