Almacenamiento en ADN y computación cuántica: las tecnologías que pueden cambiarlo todo
Dos innovaciones que aceleraron en 2026 podrían transformar la industria tecnológica en los próximos años.

En la maratón de Los Ángeles de marzo pasado, Nathan Martin, un profesor suplente de 36 años, ganó por apenas 0,01 segundos, el margen más ajustado en la historia de esa carrera. La imagen sirve como metáfora de la aceleración tecnológica actual: mientras toda la atención está puesta en la inteligencia artificial, otras innovaciones avanzan silenciosamente y podrían dar la sorpresa.
Entre esas tecnologías se destacan el almacenamiento de información en ADN y la computación cuántica, dos campos que este año dieron pasos concretos hacia su aplicación comercial. Según expertos, si logran superar los desafíos técnicos, podrían revolucionar desde el manejo de datos hasta la criptografía.
Ximena Díaz Alarcón, experta en prospectiva de Youniversal, explicó que "en el diseño de futuros hay horizontes lejanos con mega-tendencias inciertas pero de altísimo impacto". Para Debora Kantt, líder de Strategic Foresight del JP Morgan, una de las menos analizadas es la capacidad del ADN para almacenar información: un gramo de ADN puede contener hasta 215 mil terabytes, equivalente a todos los videos de YouTube y Netflix juntos.
La idea fue planteada en 1964 por el físico ruso Mikhail Neiman, pero recién en 1987 el investigador del MIT Joe Davis logró codificar una runa germánica en una bacteria. Desde entonces, los costos y errores limitaron su avance, pero en 2017 se insertó una película en el genoma de una bacteria viva.
Este año, la empresa Twist Bioscience escindió su unidad de almacenamiento en ADN como Atlas Data Storage, con 155 millones de dólares de capital semilla y Jeff Bezos entre los inversores. Otras firmas como Catalog Technologies, Microsoft y varias europeas también invirtieron en el sector.
Si esta tecnología prospera, la capacidad de almacenamiento sería casi infinita y los costos energéticos se reducirían drásticamente, ya que el ADN no consume electricidad una vez escrito. "Suena a ciencia ficción, pero estamos menos lejos de lo que se pensaba", evaluó Kantt.
La computación cuántica, propuesta por Richard Feynman en los años 80, también aceleró en 2026. Laura Converso, especialista de Accenture, afirmó que "fue un año repleto de novedades importantes". El gobierno de Donald Trump invirtió más de 2000 millones de dólares en nueve empresas del sector, y en junio debutó en el Nasdaq Quantinuum con una valuación de 14.000 millones de dólares.
La computación cuántica utiliza qubits, que pueden representar múltiples estados a la vez, lo que permite resolver ciertos problemas de forma paralela. Aunque aún tiene altas tasas de error, los sistemas son más estables y algunos operan a temperatura ambiente. La "supremacía cuántica" fue reclamada por Google en 2019, pero las aplicaciones comerciales a gran escala todavía están en desarrollo.
Estados Unidos, China y Europa compiten por liderar ambas tecnologías. Como en la maratón de Los Ángeles, la carrera puede decidirse por una fracción de segundo, y estos "corredores inesperados" podrían cambiarlo todo.
Fuente: LA NACION
Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.
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