Cultura

András Schiff vuelve al Colón con un programa sorpresa y una crítica al mal gusto

El pianista húngaro se presenta este lunes en el Teatro Colón por el Mozarteum Argentino, sin anunciar el repertorio que interpretará.

Redacción2 min de lectura
András Schiff: de las obras a las que vuelve una y otra vez y su gran pena al “problema” del mal gusto

El pianista húngaro András Schiff regresa este lunes al Teatro Colón para ofrecer un concierto organizado por el Mozarteum Argentino, en el que volverá a repetir una práctica que ya adoptó en su visita anterior a Buenos Aires: no anunciar el programa que tocará. La función será a las 20 y el repertorio incluirá obras de Bach, Mozart, Haydn, Beethoven y Schubert, aunque la selección final de las piezas se definirá sobre el escenario.

Schiff es considerado uno de los últimos pianistas-artistas, alguien que piensa su oficio en un horizonte más amplio que el de las teclas. En diálogo con la prensa, explicó que la demora en la elección del programa responde a factores concretos: “Dependerá del piano, de la acústica. La del Teatro Colón es milagrosa... y también de mi estado de ánimo de ese día”.

El intérprete sostuvo que su relación con las obras que toca hace décadas cambió de manera natural. “Como un buen vino, que necesita madurar, añejarse. Haber convivido mucho tiempo con una gran obra cambia la perspectiva que se tiene de ella: en lugar de ver cada hoja o cada rama, ahora se ve todo el árbol, o incluso el bosque entero”, afirmó.

Consultado sobre el futuro de la música clásica, Schiff se mostró preocupado por lo que definió como una pérdida de formación del público. “La música clásica no va a desaparecer jamás y hay actualmente más conciertos y más público que nunca. Pero todo eso es cantidad, no calidad. Porque hoy la gente es mucho menos culta, menos educada y formada, y a la mayoría le faltan conocimientos”, aseguró. Y agregó: “Hay además menos músicos amateurs, menos música en las casas y en los programas de estudio en las escuelas. Es una cuestión de educación. Y después está el problema del mal gusto. Hay tanto mal gusto en todas partes. Tenemos mucho que hacer”.

Schiff también se refirió a su vínculo con la literatura, que considera un sostén de su trabajo musical. Mencionó a Stefan Zweig, en especial El mundo de ayer, y a Thomas Mann, con Los Buddenbrook, La montaña mágica y Doktor Faustus. “Y los grandes clásicos rusos, Gogol, Tolstoi, Dostoievski. Me emocionan muy íntimamente. Ojalá los políticos de hoy los leyeran para entender el alma rusa”, remarcó.

Sobre su trayectoria, el pianista afirmó que no se siente satisfecho pero sí agradecido. “Lo único que lamento es no haber sido compositor. Un compositor es mucho más que un ejecutante. Un creador frente a un re-creador. Qué pena no tener talento para eso”, concluyó.

La presentación de esta noche forma parte de la temporada del Mozarteum Argentino y representa una nueva oportunidad para escuchar a uno de los intérpretes más reconocidos de la actualidad, en un formato que apuesta por la improvisación y la lectura del momento.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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