Deportes

Bangladesh vibra con la Argentina: la fiebre albiceleste en Dacca antes de la final

A miles de kilómetros de Buenos Aires, la pasión por la selección argentina se vive con banderas, cábalas y cumbia en las calles de Bangladesh.

Redacción2 min de lectura
Bangladesh vibra con la Argentina: la fiebre albiceleste en Dacca antes de la final
banner-tecnofields-nota-mobile

En vísperas de la final de la Copa del Mundo, la capital de Bangladesh se ha teñido de azul y blanco. Banderas argentinas cuelgan de edificios, balcones y puestos callejeros en zonas como Mohammadpur y Motijhil. La locura por Lionel Messi y la selección argentina trasciende generaciones y se ha convertido en un fenómeno cultural que va más allá del idioma y la distancia.

Un vendedor de camisetas en Dacca advierte que las réplicas de la albiceleste se agotaron dos veces. La demanda es tan alta que los comerciantes no logran reponer el inventario. En la Universidad de Dacca, murales y grafitis de Messi, Maradona y Di María convierten los muros en galerías al aire libre, donde estudiantes y visitantes se reúnen para fotografiarse.

Abdul Rahim Mia, conocido como “Swapan Mama”, alquiló un televisor durante el Mundial de 1986 para ver a Maradona con los estudiantes. Cuatro décadas después, planea cerrar su puesto para ver la final y celebrar si Argentina gana. Su deseo: ver a Messi levantar otro trofeo.

Las cábalas son parte del ritual. Catherine, estudiante universitaria, prefiere ver los partidos sola en su habitación. Cuando Argentina recibía goles, apagaba el televisor y se repetía a sí misma: “La Argentina va a hacer un gol”. Solo reaccionaba al oír gritos en la calle. Otros usan la misma camiseta o comen lo mismo antes del partido.

Sadman Adir y Nusrat Fatema comenzaron su amor por Argentina en 2010, cuando sus padres les hablaron de un joven Messi. Sadman, hincha del Barcelona, enfrenta un “dulce dilema” para la final: verla en casa o con amigos. Pero una cosa es segura: quiere que España pierda. Fatema aún recuerda la final de 2022, cuando rompió el control remoto de la emoción. Esta vez espera una velada más feliz y prometió invitar a amigos rivales si Messi gana.

El estudiante Alif es más filosófico: “Ya vi a Messi campeón del mundo una vez. No necesito nada más”. Si Argentina pierde, se entristecerá; si gana, agradecerá a Dios.

El 12 de julio, durante el partido contra Suiza, la multitud en la Universidad de Dacca enmudeció cuando Dan Ndoye anotó. El temor de que fuera el último partido de Messi en un Mundial se apoderó de ellos. Julián Álvarez y Lautaro Martínez dieron la victoria en la prórroga, y los hinchas lloraron de emoción, abrazando a desconocidos. La cumbia de Yerba Brava sonó y la multitud bailó al ritmo del himno del estadio.

Nayan Kumar Das, hincha desde 2010, sufrió las finales perdidas de 2014, 2015 y 2016. De niño dibujaba la bandera argentina con lápices de colores. Ahora se prepara para ver la final con amigos en una pantalla gigante. Para él, apoyar a Argentina es parte de su identidad.

Fuente: Lanacion.

Más en Deportes