Salud

Café: cuántas tazas por día son seguras para el corazón, según la Asociación Americana del Corazón

Una nueva declaración científica concluye que hasta 400 mg de cafeína al día no aumentan el riesgo cardiovascular y podrían tener beneficios.

Redacción3 min de lectura
Café: cuántas tazas por día son seguras para el corazón, según la Asociación Americana del Corazón
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Durante años, el café estuvo en el centro de un debate recurrente: ¿es saludable o riesgoso para el corazón? Ahora, una nueva declaración científica de la Asociación Americana del Corazón aporta una respuesta más precisa. Tras revisar las investigaciones más recientes, los expertos concluyeron que, para la mayoría de los adultos, consumir hasta 400 miligramos de cafeína por día —equivalentes a entre tres y cinco tazas de café— es seguro y no aumenta el riesgo cardiovascular.

El documento, publicado en la revista Circulation, analiza la evidencia sobre el impacto de la cafeína en enfermedades cardíacas, accidente cerebrovascular, insuficiencia cardíaca, diabetes tipo 2 y alteraciones del ritmo cardíaco. "La cafeína que se consume en el café es una parte fundamental de la vida diaria de millones de personas y, según nuestra revisión, para la mayoría de los adultos la ingesta de hasta 400 mg al día es segura", afirmó Gregory Marcus, profesor de medicina de la Universidad de California en San Francisco y presidente del grupo que elaboró la declaración.

Sin embargo, los autores advierten que el hallazgo no debe interpretarse como una invitación a consumir más café. El límite de 400 mg diarios representa una cantidad considerada segura para la población general, pero no una recomendación de consumo. Además, la respuesta a la cafeína puede variar sustancialmente entre personas.

La revisión encontró que el consumo habitual de café con cafeína se asoció con un menor riesgo de varias enfermedades cardiovasculares, entre ellas la enfermedad coronaria, la insuficiencia cardíaca, el accidente cerebrovascular y la diabetes tipo 2. Algunos estudios también observaron una relación con un menor riesgo de fibrilación auricular, una de las arritmias más frecuentes. Quienes consumían entre dos y cuatro tazas por día tendían a presentar un menor riesgo de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular.

No obstante, los investigadores destacaron que gran parte de la evidencia proviene de estudios observacionales, que permiten detectar asociaciones pero no demostrar causalidad. El café contiene numerosos compuestos además de la cafeína, y algunas sustancias con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias podrían explicar parte de los efectos observados. Por eso, todavía no está claro cuánto del beneficio corresponde exclusivamente a la cafeína.

Otro aspecto relevante es que no todos los tipos de café ofrecen los mismos efectos. Los estudios analizaron principalmente café sin azúcares agregados, saborizantes, jarabes o crema. Esos añadidos podrían modificar algunos de los posibles beneficios. También existen diferencias vinculadas a la forma de preparación: el cafestol, una sustancia presente en el café sin filtrar, fue asociado con niveles más elevados de colesterol LDL ("malo"). Ese compuesto está presente en preparaciones como el café turco, el de prensa francesa o algunas variedades de espresso, mientras que aparece en cantidades mucho menores en el café filtrado con papel.

La declaración establece una diferencia clara respecto de las bebidas energéticas. Las dosis elevadas de cafeína en esos productos se asociaron con un mayor riesgo de hipertensión arterial y alteraciones del ritmo cardíaco. Algunas bebidas energéticas contienen entre tres y cuatro veces más cafeína por volumen que una taza de café convencional.

Los autores remarcan que no existe una cantidad ideal que sirva para todas las personas. Factores como la edad, la genética, enfermedades, medicamentos y la velocidad de metabolización de la cafeína modifican la respuesta individual. Mientras algunas personas toleran varias tazas al día sin inconvenientes, otras pueden experimentar palpitaciones, ansiedad o trastornos del sueño con dosis menores. "Lo que puede ser una cantidad razonable para una persona podría provocar efectos no deseados en otra", señaló Marcus. Por eso, recomiendan prestar atención a las señales del propio organismo y consultar con profesionales de la salud ante síntomas o dudas.

Fuente: Lanacion.

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