Medio Ambiente

Centros de datos elevan la temperatura de barrios residenciales hasta 2,2°C

Un estudio de investigadores de Arizona detectó el primer impacto térmico medible en vecindarios cercanos a estas instalaciones.

Redacción2 min de lectura
Centros de datos elevan la temperatura de barrios residenciales hasta 2,2°C
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Los centros de datos generan un impacto ambiental que va más allá del consumo de energía y agua: aumentan la temperatura de los barrios residenciales próximos a ellos. Así lo demostró una investigación de la Universidad de Arizona publicada por la Sociedad Estadounidense de Ingenieros Mecánicos (ASME), que presenta la primera evidencia de campo sobre el calentamiento medible que producen estas infraestructuras en zonas habitadas.

A través de recorridos vehiculares en vecindarios del área metropolitana de Phoenix, Arizona, los investigadores detectaron un calentamiento de hasta 2,2°C en el aire a sotavento —la zona hacia donde se dirige el viento desde las instalaciones. También identificaron temperaturas medias entre 0,7 y 0,9°C superiores a las registradas a barlovento, extendiéndose más de 250 metros a sotavento. En otras palabras, el aire resultaba considerablemente más cálido en las zonas ubicadas después del centro de datos en la dirección del viento.

La relevancia del estudio radica en reorientar el debate: no se trata únicamente del consumo eléctrico, sino de cómo el calor expulsado agrava las islas de calor urbanas. Los centros de datos estudiados abarcaban desde complejos de 36 MW —que disipan calor equivalente al consumo de aproximadamente 40.000 hogares— hasta campus de 169 MW en Chandler, cuyo calor residual supera el de 180.000 viviendas. Ambos ocupan superficies menores que una sola urbanización residencial.

Los números proyectados generan preocupación. La Agencia Internacional de Energía (IEA) estima que el consumo eléctrico de los centros de datos podría duplicarse hacia 2030, alcanzando cerca de 945 TWh anuales. De hecho, en solo 2025, la demanda eléctrica aumentó 17%. La expansión la lideran hyperscalers como Microsoft, Google, Amazon Web Services y Meta, que construyen campus gigantescos para sostener modelos de inteligencia artificial cada vez más exigentes.

Los condensadores enfriados por aire de estas instalaciones descargan aire a temperaturas de 8 a 14°C por encima del ambiente, superando frecuentemente los 50°C durante los veranos de Phoenix, con velocidades del aire de 2 a 4 m/s. Esto genera columnas térmicas que se transportan sobre áreas habitadas. El estudio califica este fenómeno como "un riesgo térmico urbano previamente no documentado" que exige atención y planificación urbana.

Las mediciones representan una muestra inicial de solo cuatro centros de datos y algunos períodos de medición. Los investigadores advierten que planean una campaña más exhaustiva para recopilar datos durante períodos prolongados y en diversas condiciones meteorológicas. Sin embargo, la información disponible es valiosa para explorar alternativas de diseño que mitiguen el impacto ambiental, especialmente en zonas residenciales próximas.

Europa avanza en reutilización del calor residual. Finlandia ya utiliza este calor para calefaccionar ciudades enteras. Un proyecto de Microsoft con Fortum busca abastecer hasta el 40% de la calefacción de Espoo reutilizando calor de servidores. Estrategias como estas se estudian e implementan para mitigar el impacto térmico de las instalaciones, fundamentales ante la expansión acelerada de la infraestructura digital a nivel global.

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