Sucesos

Condenaron a perpetua a un hombre por un crimen de 1994 en Alemania

Hans S., de 82 años, confesó el asesinato de la turista estadounidense Amy López en Coblenza, tras 32 años de impunidad.

Redacción2 min de lectura
Después de 32 años, resolvieron un crimen sin respuesta: un hombre confesó y fue condenado a cadena perpetua

Un hombre de 82 años fue condenado a cadena perpetua por el asesinato de una turista estadounidense cometido en 1994 en Coblenza, Alemania. El caso permaneció sin resolver durante más de tres décadas, hasta que una nueva prueba de ADN permitió identificar al responsable.

La víctima, Amy López, de Texas, fue vista por última vez con vida en septiembre de 1994, cuando se dirigía a la Fortaleza de Ehrenbreitstein durante un viaje por Europa. Dos horas después, su cuerpo fue hallado sin vida en un sendero cercano.

El condenado, identificado como Hans S., tenía 49 años al momento del crimen. Fue detenido en febrero pasado en una residencia de jubilados, luego de que un rastro de ADN hallado en la ropa de la víctima coincidiera con una muestra de saliva que él había aportado en una investigación de otro caso. Según informó la agencia DPA, la fiscalía confirmó la coincidencia.

De acuerdo con las normas de privacidad alemanas, no se reveló su apellido completo. La fiscalía sostiene que Hans S. encontró a López por casualidad en un sendero empinado que conducía a la fortaleza, y la atrajo a una zona apartada conocida como la sala del general von Aster. Allí, según la acusación, la agredió sexualmente y la apuñaló nueve veces.

Durante el juicio, el abogado defensor anunció que su cliente admitiría el crimen. Cuando el juez le preguntó si confirmaba sus palabras, Hans S. respondió: "Sí". La fiscalía lo acusó de homicidio impulsado por "motivos viles para satisfacer sus impulsos sexuales".

Un dictamen psiquiátrico pericial encargado por la fiscalía considera que el acusado era penalmente responsable al momento del hecho, aunque el informe definitivo se conocerá al final del proceso. Se espera un veredicto a principios del próximo mes.

El caso había estado estancado durante décadas, hasta que hace cuatro años se detectó un rastro de ADN en fragmentos de piel encontrados en los pantalones de la víctima, gracias a técnicas forenses mejoradas. El año pasado, las autoridades de Coblenza crearon un equipo especial de investigación de casos sin resolver, lo que permitió avanzar.

La policía comenzó a tomar muestras de saliva de voluntarios, y fue así como se llegó a Hans S., quien ya había sido condenado por un delito sexual en 1999, aunque en ese momento no había pruebas suficientes para vincularlo con el homicidio. Su abogado explicó que el caso le había "pesado mucho" y que quiso cerrar el capítulo.

Fuente: Clarín

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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