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Conmoción en Tucumán: Murió Fer Gym, el fisicoculturista e influencer

Fernando Moya, quien había transformado su vida para dedicarse al fitness, sufrió una afección pulmonar severa.

Redacción2 min de lectura
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Conmoción en Tucumán por el fallecimiento de Fernando Moya, más conocido como "Fer Gym", el reconocido fisicoculturista e influencer. El hombre de 64 años, que había ganado popularidad por su historia de transformación y su particular estilo, murió este viernes. La noticia generó una profunda tristeza entre sus seguidores y la comunidad local.

Moya, quien a pesar de su reciente incursión en el mundo fitness arrastraba problemas de salud crónicos, habría sufrido una afección pulmonar severa que derivó en su deceso. Su partida interrumpe un ambicioso sueño de competir profesionalmente hasta los 80 años.

Casado, con dos hijos y una extensa trayectoria como vendedor de autos en diversas concesionarias, Fernando Moya no siempre fue un modelo de vida saludable. Su juventud estuvo marcada por hábitos que luego se esforzó por dejar.

A los doce años tuvo su primer contacto con el cigarrillo y recién hace dos logró abandonar ese hábito, al igual que el alcohol. "Es lo primero que me dijo Dios… ¿Vos querés rejuvenecer? Entonces tenés que dejar de fumar y de tomar", había relatado al periodista Exequiel Svetliza de eltucumano.

El propio Moya se definía como "el Profeta" por haber obedecido un "plan de salvación" o "Plan Rejuvenecer". Sostenía que su transformación se dio "de la noche a la mañana" por una convicción profunda.

Con un torso ancho, orejas abiertas, barba y pelo entrecano atado en una cola de caballo, su imagen recordaba a los luchadores de "Titanes en el Ring". Se presentaba con una filosofía particular, ligada a la astrología.

"Tengo 64 años y soy nacido el 21 del uno de 1962, signo acuario, primer decanato… Quiero que sepas que hoy acuario está regido por Plutón y Plutón es todopoderoso", explicaba sobre su fuente de energía y visión.

A pesar de su entusiasmo y dedicación, su salud presentaba desafíos significativos. La afección pulmonar severa que se le diagnosticó se agravó por una septicemia que había padecido en el pasado.

Estas condiciones le generaron problemas crónicos de saturación de oxígeno, lo que requirió internaciones y un tratamiento constante para mantener la estabilidad de sus pulmones.

Su último gran anhelo era competir en fisicoculturismo hasta los 80 años, aprovechando lo que él llamaba "el tirón" de Plutón. "Si no aprovecho ese tirón, después ya no lo hago", remarcaba con determinación.

También reflexionaba sobre el impacto de las redes sociales, reconociendo la necesidad de "tener la cabeza bien hecha" para manejar la exposición y los comentarios de "millones de personas".

La comunidad tucumana y sus seguidores lamentan la pérdida de una figura singular que, con su carisma y su historia de superación, dejó una marca en el ámbito digital y local.

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