Ciencia y Tecnología

Crean la primera célula sintética con ciclo de vida completo en laboratorio

Investigadores de la Universidad de Minnesota lograron desarrollar una célula artificial a partir de componentes químicos inertes, capaz de crecer y dividirse.

Redacción3 min de lectura
Crean la primera célula sintética con ciclo de vida completo en laboratorio
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Científicos de la Universidad de Minnesota, en Estados Unidos, anunciaron la creación de la primera célula sintética del mundo con un ciclo de vida completo. El desarrollo, denominado SpudCell, fue construido enteramente a partir de componentes químicos inertes y, según los investigadores, podría revolucionar la bioingeniería.

El equipo liderado por los profesores asociados Kate Adamala y Aaron Engelhart, del Colegio de Ciencias Biológicas, informó que la célula sintética es capaz de replicar el ciclo de vida de una célula biológica: puede seleccionar y replicar el genoma, crecer, obtener recursos mediante la alimentación y realizar una división codificada genéticamente.

El proyecto SpudCell representa "un gran avance en el campo de la ingeniería biológica", según la universidad, y con el tiempo podría aportar soluciones a problemas complejos en medicina e ingeniería. La investigación fue difundida en el portal de Biotic, una ONG que impulsa una comunidad de investigadores de células sintéticas, y aún no fue publicada en una revista especializada revisada por pares. Sin embargo, medios como The New York Times, The Guardian y CNN amplificaron la noticia.

"Es asombroso cómo ha logrado reunir todas estas cosas", dijo al diario estadounidense John Glass, biólogo sintético del Instituto Craig Venter, que no participó del estudio. Destacó que hasta ahora los científicos nunca habían logrado una célula sintética capaz de realizar tantas funciones.

Adamala aseguró que "replicamos en química lo que antes solo era posible en biología: el set completo de comportamientos de una célula". Y agregó: "Prueba que las funciones más fundamentales de la vida, como el crecimiento y la replicación, no necesitan de una chispa mágica misteriosa".

La SpudCell puede dividirse sin el llamado citoesqueleto, una estructura interna que utilizan las células naturales para su división y que fue uno de los grandes obstáculos en la investigación de células sintéticas. Lograron hacerlo gracias a unas proteínas que se aglomeran en la superficie de la membrana hasta que la tensión mecánica provoca la división.

Además, los investigadores introdujeron un cambio genético que incrementó la producción de la proteína de fusión, lo que se tradujo en células que crecen más rápido y producen más descendencia. "Después de cinco generaciones, la variante de crecimiento más rápida había superado a la original. Bajo escasez de nutrientes, la ventaja se acentuó, demostrando que la selección y la competencia operan en un sistema químico completamente sintético", describieron.

Adamala afirmó que "este trabajo es sólo el comienzo" y que, a través de Biotic, quieren construir una infraestructura técnica para la ingeniería de células sintéticas abierta a investigadores de todo el mundo. "Estamos demostrando que es posible diseñar las funciones básicas de la célula. Para aprovechar al máximo el potencial de esta tecnología —para hacerla robusta y práctica— necesitamos un esfuerzo internacional conjunto", planteó.

El biólogo Drew Endy, de la Universidad de Stanford, otro de los fundadores de Biotic, comparó el avance con los primeros vuelos: "Que el avión de los hermanos Wright vuele durante 12 segundos no te da un 737". Adamala también fue cautelosa y rechazó llamar "vida" a su creación. "La vida no es binaria. Por eso dudo en llamarla 'vida'. No hay una línea divisoria clara, por mucho que nos gustaría que la hubiera", expresó.

La importancia de esta célula de laboratorio radica en que la mayoría de los productos manufacturados, desde materiales hasta medicamentos, dependen de transformaciones moleculares que hoy se hacen a través de células naturales o con procesos químicos que implican grandes costos energéticos. "Las células creadas desde cero podrían llevar a cabo transformaciones moleculares imposibles con la química industrial", se ilusionaron los investigadores.

"Esto podría transformar la medicina molecular, permitiendo la creación de moléculas terapéuticas precisas, incluyendo fármacos que incorporen aminoácidos nunca antes utilizados por la evolución. Podríamos ver materiales cultivados, en lugar de sintetizados, y métodos de fabricación que operen a temperaturas biológicas, no industriales", enumeraron sobre el futuro que podría abrir la SpudCell.

Fuente: Clarín.

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