Daniel Mosca: "El Feng Shui no es acomodar muebles y poner florcitas"
El arquitecto combina su profesión con la astrología y la metafísica china para diseñar espacios que potencien objetivos personales.

"El Feng Shui, a diferencia de lo que la gente piensa, no es acomodar los muebles y poner florcitas", dice Daniel Mosca, arquitecto (UBA) que encontró en esta disciplina un punto de unión entre la arquitectura, la astrología y el estudio de la energía.
Desde chico supo que quería ser arquitecto y que le apasionaba el tema de la energía. Mientras cursaba la carrera, estudiaba astrología occidental en el Centro Astrológico de Buenos Aires. "Terminaba haciendo el proyecto y la casa a mis clientes, y haciendo la carta natal, y no sabía bien cómo juntar las dos cosas", recuerda.
Su maestro de meditación zen comenzó a regalarle libros sobre Feng Shui, pero sentía que no tenían que ver con él: "Esto es chino, no tiene nada que ver conmigo". Pero una enfermedad que lo dejó varios días en cama cambió las cosas.
"Empecé a leer y me empecé a dar cuenta que el Feng Shui era una mezcla del diseño y la sanidad de esos espacios y de la mezcla de astrología con el diseño de los espacios", cuenta. A partir de allí profundizó en la astrología china y en las distintas ramas de la metafísica oriental.
Para Mosca, una de las diferencias centrales entre la mirada occidental y la tradición taoísta china está en la forma de entender el destino. "La gran diferencia entre el occidental y el oriental es que el occidental pone todo afuera", afirma.
Según explica, la tradición china considera que una gran parte de la vida depende de factores que cada persona puede modificar. "Ellos creen que la suerte no está arreglada. Ellos creen que hay una suerte del cielo, una suerte de la tierra y una suerte del hombre", señala.
La suerte del cielo representa el camino que cada persona viene a recorrer; la suerte de la tierra incluye el entorno físico, familiar, social y cultural; y la suerte del hombre está vinculada con las acciones y decisiones individuales.
"Un espacio armónico no significa absolutamente nada", asegura. "Porque un espacio puede ser armónico para vos y para mí no, o puede ser armónico para vos para realizar determinada actividad, y no para realizar otra". Por eso define al Feng Shui como "el arte de diseñar y armar los espacios que potencien y apoyen las acciones que vas a realizar en cada uno de esos espacios. Todo lo demás es pura sanata".
"El Feng Shui que realmente funciona es aquel que apoya una determinada acción de una determinada persona en un determinado momento del tiempo para que esa acción llegue al éxito", sostiene.
Desde esta perspectiva, el foco no está en decorar ni en buscar una armonía abstracta: la clave es la relación entre el espacio, la persona y el objetivo que quiere alcanzar.
Dentro del Feng Shui, Mosca trabaja también con la escuela de las ocho mansiones, que utiliza el denominado número Kua. Ese número surge del momento de nacimiento y marca un modo particular de transitar la vida. "Cuanto más cerca estés de recorrer ese camino, más realización y felicidad vas a lograr. El tema no son las elecciones que hagas (si soy arquitecto o médico), sino la forma en que recorrés ese camino".
Además del Feng Shui y la astrología china, Mosca utiliza herramientas como el Qimen Dun Jia, una disciplina vinculada históricamente con la estrategia militar. "Tiene que ver con calcular las energías de cada momento desde cada orientación y cómo se vinculan entre sí para alinear nuestras acciones con nuestros planes", explica.
Según relata, los emperadores recurrían a especialistas en esta práctica para planificar campañas y batallas. Hoy, asegura, esas técnicas se utilizan para definir estrategias vinculadas con objetivos personales. "Lo que importa son los objetivos que cada persona tiene de corto, mediano y largo plazo y poder lograrlos".
El consultor en metafísica china insiste en que las respuestas útiles aparecen en el análisis individual. "Hay poco que se pueda decir que sea realmente útil referido a cosas generales", afirma. Para él, las distintas herramientas de la metafísica china tienen un propósito concreto: ayudar a cada persona a planificar mejor y actuar en el momento adecuado. "Cada caso es un mundo, cada caso y cada objetivo de cada persona es diferente".
Fuente: Clarín
Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.
Seguí leyendo sobre #feng shui
Ver todas →Más en Arquitectura
Más leídas
7 días- 1
Sydney Sweeney cumple 29 años: de la polémica campaña desnuda a sus próximos desafíos en Hollywood
Espectáculos · 12 sep
- 2
Molinos compra una planta en Tucumán y desembarca en el negocio de las galletitas
Economía · 10 sep
- 3
Gabriela Gruszko: del mundo corporativo al arte tras una intoxicación química
Salud · 9 sep
- 4
Luciana Aymar y Fernando González: una década de amor y dos hijos en común
Espectáculos · 3 sep
- 5
El Padrino, la pizzería de Caballito que nació de una librería fundida y resiste desde 1975
Gastronomía · 11 sep








