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De Niro interpreta a dos gángsters en "The Alto Knights", la película que Netflix estrena sin pasar por cines

Barry Levinson dirige al actor en un thriller sobre la puja entre Frank Costello y Vito Genovese, basado en hechos reales.

Redacción2 min de lectura
En Netflix, Robert De Niro X 2: compone a dos gángsters históricos en "The Alto Knights: Mafia y poder", pero lo desperdician

Robert De Niro vuelve a ponerse en la piel de un gángster. En The Alto Knights: Mafia y poder, el actor interpreta a dos mafiosos históricos: Frank Costello y Vito Genovese, dos inmigrantes italianos que construyeron un imperio multimillonario con negocios sucios. La película, dirigida por Barry Levinson y producida por Irwin Winkler, se estrena directamente en Netflix sin pasar por las salas de cine.

El guion es de Nicholas Pileggi, autor de los libretos de Buenos muchachos y Casino, dos films que De Niro protagonizó bajo la dirección de Martin Scorsese. La dupla entre el actor y el guionista vuelve a repetirse en un relato basado en hechos reales ocurridos en Nueva York en 1957.

La trama arranca con un atentado contra Costello: le disparan en la cabeza por orden de Genovese, su amigo de la infancia. El film retrata la puja entre ambos capos, las traiciones y los encuentros, con sus esposas en el medio. Para diferenciar a los dos personajes, De Niro usa una nariz postiza puntiaguda cuando encarna a Costello.

La decisión de que un solo actor interprete a los dos mafiosos no responde a ninguna razón lógica, ya que no eran hermanos ni primos. Eran dos inmigrantes italianos que, según el relato, se convirtieron en capos de la mafia. Uno, Costello, sobornaba a políticos y agentes de la ley para operar tranquilo; el otro, Genovese, se autoexilió en Europa y al regresar se volvió más despiadado.

El film también recrea la Reunión de Apalachin, al norte de Nueva York, donde Genovese convocó a todos los capos de la mafia para legitimar su liderazgo. El encuentro terminó en un desastre cuando la policía llegó y arrestó a decenas de mafiosos. Costello evitó un baño de sangre.

Uno de los recursos que utiliza Levinson es romper la cuarta pared: De Niro, como Costello, habla a cámara y cuenta cosas que el espectador acaba de ver. Para el crítico, ese recurso no termina de funcionar. Tampoco las actuaciones de Debra Messing y Kathrine Narducci, que según la reseña recitan sus líneas en vez de interpretarlas.

Levinson rodó la película a los 83 años. El director es recordado por Rain Man, que le valió el Oscar, y es el padre de Sam Levinson, creador de la serie Euphoria. La película dura 123 minutos y está disponible en Netflix.

Fuente: Clarín

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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