Displasia en perros: cómo detectarla a tiempo y mejorar su calidad de vida
La veterinaria Marina Gonzalo explica las claves de esta enfermedad ortopédica frecuente en razas grandes y cómo prevenirla.

La displasia de cadera es una de las afecciones ortopédicas más comunes en perros, especialmente en razas grandes. Detectar esta enfermedad a tiempo puede marcar una gran diferencia, ya que un diagnóstico precoz permite evaluar opciones de tratamiento y, en muchos casos, ralentizar su progresión para mejorar la calidad de vida del animal.
Los primeros síntomas suelen ser sutiles: un cambio en la forma de caminar, dificultad para levantarse después de dormir o resistencia a subir escaleras. Marina Gonzalo, veterinaria experta en rehabilitación y cofundadora y directora del Centre de Rehabilitació Animal de Referència (CRAR), explica las claves de esta enfermedad y cómo abordarla.
La displasia es una alteración en la articulación, donde los huesos no encajan correctamente. Aunque la genética juega un papel importante, también influyen el crecimiento, el peso, la alimentación y el ejercicio. “Es una enfermedad multifactorial: hay una genética, una del tipo de crecimiento que ha tenido, otra del tipo de impacto que ha recibido esa articulación”, sostiene Gonzalo.
Las articulaciones más afectadas suelen ser la cadera y el codo. La predisposición genética es clave, por lo que se observa con mayor frecuencia en razas como labradores, golden retrievers, boyeros de Berna y pastores alemanes. “La raza influye”, remarca la especialista.
Existen diferentes grados de displasia, desde leves hasta muy marcados. En los casos severos, la cabeza del fémur no se inserta correctamente en el acetábulo, y puede ser tan irregular que la articulación es casi imposible. Según el grado, los signos pueden aparecer desde los primeros meses de vida o tardar años en manifestarse.
Una creencia común es que el exceso de ejercicio en perros grandes puede provocar displasia. Gonzalo confirma que es cierto: durante el crecimiento, los huesos tienen líneas de crecimiento abiertas hasta los seis o nueve meses, dependiendo de la raza. “Cualquier impacto, cualquier trauma, cualquier lesión que reciban mientras están en crecimiento, puede hacer que sus líneas de crecimiento se cierren antes de tiempo”, explica. Esto es especialmente relevante en la displasia de codo.
La prevención es posible, aunque no al 100%. Lo fundamental es una crianza responsable: evitar la reproducción de perros con displasia y limitar los ejercicios de alto impacto durante la etapa de crecimiento. “Yo evitaría todo lo que sean ejercicios de pelotas fuertes, de saltos de impacto, ir a correr como si no hubiera un mañana”, aconseja la veterinaria.
Los tutores deben estar atentos a ciertas señales. Si el perro se sienta ladeado, camina con un movimiento de culeo o corre con un salto de conejo (saltando con las dos patas traseras a la vez), podría indicar displasia. También pueden manifestar dolor al levantarse, al tocarles la cadera, o mostrar reactividad o agresividad hacia otros perros o personas, que a veces es signo de dolor no detectado.
El diagnóstico temprano es esencial. En casos graves, los signos pueden aparecer desde los cuatro o cinco meses. “Ahí es fundamental que se diagnostique cuanto antes, hacer la radiografía pertinente, porque hay cirugías muy sencillas que pueden ayudar a que no se desarrolle la enfermedad”, destaca Gonzalo. Además, la rehabilitación y el manejo del peso son clave para mejorar la calidad de vida del animal.
Fuente: Clarín
Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.
Más en Bienestar Animal
Más leídas
7 días- 1
Sydney Sweeney cumple 29 años: de la polémica campaña desnuda a sus próximos desafíos en Hollywood
Espectáculos · 12 sep
- 2
Molinos compra una planta en Tucumán y desembarca en el negocio de las galletitas
Economía · 10 sep
- 3
Gabriela Gruszko: del mundo corporativo al arte tras una intoxicación química
Salud · 9 sep
- 4
Luciana Aymar y Fernando González: una década de amor y dos hijos en común
Espectáculos · 3 sep
- 5
El Padrino, la pizzería de Caballito que nació de una librería fundida y resiste desde 1975
Gastronomía · 11 sep






