Arquitectura

Dos departamentos, un mismo edificio y dos formas opuestas de vivir la luz en Curitiba

La arquitecta Aline Roman renovó dos unidades de 120 m2 en el mismo edificio con resultados muy distintos

Redacción3 min de lectura
Iguales pero muy distintos: los departamentos de dos vecinos en Curitiba

En un mismo edificio de Curitiba, Brasil, dos vecinas encararon la renovación de sus departamentos con la misma arquitecta, pero los resultados no podrían ser más diferentes. Lívia y Morgana convocaron a Aline Roman, directora del estudio Aline Roman Arquitetura, para transformar sus propiedades de 120 metros cuadrados. Partiendo de la misma base, cada proyecto refleja una fuerte impronta personal.

La arquitecta explicó que, aunque los proyectos parecen muy distintos, comparten la misma lógica. "Lo que cambia en cada uno es la materialidad, y es interesante percibir cómo eso está íntimamente relacionado con la historia de quien va a vivir allí", sostuvo.

El departamento de Morgana ya había tenido una intervención previa en la cocina, pero el sector social seguía pendiente. La dueña de casa quería integrar toda el área social y sumar elementos como una chimenea y un bar. "Sentíamos la falta de algunos elementos que eran importantes para nuestra manera de disfrutar la casa", contó.

El living comedor, alargado y angosto, tiene doble altura y un ventanal de piso a techo que da a un parque. La luz del atardecer fue clave para definir la paleta de colores. "Asumimos que el comedor no es muy claro y partimos hacia una paleta más oscura, pero trayendo puntos y planos de color", explicó la arquitecta. El azul del bar y el bordó de las sillas remiten al atardecer que se ve desde el ventanal.

En el living, la prioridad fue no interferir con la vista ni con la sensación de amplitud. "Una de las decisiones de diseño que más me gustó fue evitar muebles demasiado altos o profundos", señaló Morgana. Un mueble bajo de piedra integra la chimenea de etanol y los equipos de sonido, conformando un eje que organiza el espacio.

El toilette tuvo un significado especial para Morgana: está revestido con un empapelado de bananeras, en homenaje a su abuelo, que era bananero. "Es un ambiente pequeño, pero terminó teniendo un significado muy afectivo para mí", reveló. En la habitación, se levantó un muro de drywall para crear un nicho al pie de la cama sin intervenir la estructura del edificio.

El departamento de Lívia, en cambio, fue intervenido cuando todavía estaba en obra gris. Recién casados con un abogado y DJ, buscaban un hogar para su nueva etapa. La altura del techo del living y la luminosidad fueron claves para elegir la propiedad. Lívia es artista plástica y sus obras decoran las paredes.

Los pedidos esenciales fueron que la sala de estar fuera un área multifuncional, con posibilidad de ser atelier, estar, biblioteca o sala de música, e integrar algunos muebles que traían de la casa anterior. "Elegir un mobiliario suelto nos permitió que el living fuera más versátil", explicó Aline. La consola y el estante flotante organizan el espacio a lo largo, mientras que el resto puede cambiarse o intercambiarse.

La arquitecta describió el proyecto como una traducción de la transición hacia una nueva etapa de la vida: "Un espacio que acoge el acervo afectivo y la memorabilia de sus habitantes, al tiempo que deja abierto el camino para la construcción de nuevos recuerdos".

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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