Ciencia

Dune no ocurre en un planeta lejano: la historia transcurre en la Tierra del futuro

La saga de Denis Villeneuve se desarrolla más de 20.000 años adelante, cuando nuestro planeta ya está muerto y Ceres es la nueva capital humana.

Redacción••2 min de lectura
Compartí esta nota:
Dune no ocurre en un planeta lejano: la historia transcurre en la Tierra del futuro

La saga de Dune no transcurre en un planeta extraño ni en una galaxia lejana: la historia ocurre en la Tierra del futuro, más de 20.000 años después de nuestro presente. La acción se desarrolla en el año 10.191 del calendario interno de la obra, que empieza a contar de cero tras la fundación de la Cofradía Espacial. Para entonces, el planeta que habitamos es apenas un mito olvidado.

La tercera parte de la adaptación dirigida por Denis Villeneuve llegará a los cines el 18 de diciembre y es uno de los estrenos más esperados del año. La batalla por la Especia entre las distintas familias ocurre, en realidad, en el mismo universo que el nuestro: los humanos colonizaron la galaxia, pero siguen siendo la única civilización existente.

En los libros de Frank Herbert, la Tierra se nombra cada tanto, casi siempre para recordar que está muerta o en proceso de morir. Según se deja entrever, un asteroide impactó contra el planeta y causó una destrucción sin igual. Algunos viajeros galácticos lograron rescatar partes de lo que quedaba, pero la Tierra nunca se recuperó del todo.

Ese desastre reordenó el mapa de la humanidad: Ceres, el planeta enano del cinturón de asteroides, se convirtió en la nueva capital de la especie. La idea de un futuro sin Tierra conecta con otras ficciones que exploran escenarios parecidos, como las cavidades que el rover Curiosity halló en Marte y que los científicos todavía intentan explicar.

El giro no es nuevo en la ciencia ficción. En El planeta de los simios, la novela original de Pierre Boulle termina con el protagonista de vuelta en la Tierra, saludado por un chófer gorila. La adaptación de Tim Burton recuperó ese final, aunque fue recibido con abucheos. La imagen de Charlton Heston arrodillado frente a la Estatua de la Libertad semienterrada en la playa quedó como uno de los grandes golpes de efecto del cine.

Curiosamente, la idea de ese final la aportó Blake Edwards, que no participó de la película, y disgustó al autor de la novela. Algo similar pasa con Dune: el espectador cree estar frente a un mundo ajeno cuando, en realidad, mira el destino lejano de su propio planeta. La exploración de escenarios extremos también aparece en otras historias recientes, como la carrera espacial hacia el polo sur de la Luna.

La expectativa por Dune: Parte tres crece a medida que se acerca la fecha de estreno. La película cerrará la adaptación de la segunda novela de Herbert, El mesías de Dune, y definirá el rumbo de una de las franquicias de ciencia ficción más influyentes de las últimas décadas.

Por qué importa

Reordena la lectura de una de las sagas de ciencia ficción más influyentes: lo que parece un mundo inventado es, en realidad, el destino lejano de nuestro propio planeta. Ese giro cambia el sentido de toda la historia.

Qué sigue

Dune: Parte tres se estrena en cines el 18 de diciembre y cerrará la adaptación de El mesías de Dune. Habrá que ver cómo la película resuelve el vínculo con la Tierra y el destino de Paul Atreides.

¿Te gustó esta nota?

Recibí lo más importante del día en tu correo. Sin spam, con opción de baja siempre.

Relacionadas

Más de #dune →

Más en Ciencia