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Hans Zimmer rompió con Christopher Nolan para hacer la música de Dune y ganó su segundo Oscar

El compositor alemán puso una condición para sumarse al proyecto de Denis Villeneuve y dejó su sociedad con Nolan después de casi dos décadas.

Redacción••2 min de lectura
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Hans Zimmer rompió con Christopher Nolan para hacer la música de Dune y ganó su segundo Oscar

El compositor alemán Hans Zimmer dejó de trabajar con Christopher Nolan para hacerse cargo de la banda sonora de Dune, la adaptación de Denis Villeneuve estrenada en 2021. La decisión le valió su segundo Premio Oscar y marcó el final de una sociedad creativa que había durado casi dos décadas. Ahora Zimmer volvió como compositor de Dune: Parte tres, que llega a los cines el 18 de diciembre.

El músico era fan de la novela de Frank Herbert desde la adolescencia y aceptó el desafío con una condición explícita: que Villeneuve "no la cagase". La frase resume el nivel de compromiso con un proyecto que consideraba personal y que lo llevó a renunciar a otros trabajos.

La ruptura con Nolan no fue menor. El director británico había usado los sonidos de Zimmer en casi toda su filmografía, desde Batman Inicia hasta Dunkirk. Para sus tres proyectos siguientes eligió a Ludwig Göransson, el compositor sueco que ya había trabajado en Tenet, Oppenheimer y La Odisea. El dato no pasó desapercibido en Hollywood: Nolan rodó Oppenheimer en apenas 57 días y Göransson se llevó el Oscar por esa banda sonora.

El desafío de Dune no era solo musical. Villeneuve le pidió a Zimmer una partitura más "espiritual" y "femenina", algo que el alemán resolvió con un coro completo de mujeres en el que participaron músicas experimentales como Lisa Gerrard. El resultado fue un paisaje sonoro que acompañó la épica del planeta Arrakis sin recurrir a la orquesta tradicional.

Zimmer expandió sus propios límites al encargar la creación de instrumentos nuevos. Estos se sumaron a guitarras, al duduk armenio y a la gaita escocesa, que después distorsionaba de manera electrónica. También pidió módulos de sintetizadores diseñados a medida y renunció al trabajo con orquesta sinfónica, una decisión poco habitual en el cine de gran presupuesto.

Esa apuesta le dio a Dune una identidad sonora distintiva y le valió a Zimmer su segundo Premio Oscar, después del que había ganado por El Rey León en 1995. El compositor salió triunfante de un reto que, según reconoció, lo obligó a repensar su manera de trabajar.

La tercera entrega de la saga vuelve a poner a Zimmer frente al mismo universo. La película retoma la historia de Paul Atreides, interpretado por Timothée Chalamet, y a Zendaya en el papel de Chani. La franquicia ya demostró su peso en taquilla y en la temporada de premios con las dos primeras partes.

La relación entre Zimmer y Nolan, mientras tanto, quedó en pausa. El compositor eligió el desierto de Arrakis por encima de la colaboración más estable de su carrera y el resultado, medido en estatuillas, le dio la razón.

Por qué importa

La ruptura entre Zimmer y Nolan reconfiguró dos de las carreras más influyentes de Hollywood: el compositor ganó su segundo Oscar y el director encontró en Ludwig Göransson a su nuevo socio creativo.

Qué sigue

Dune: Parte tres llega a los cines el 18 de diciembre con Zimmer otra vez a cargo de la música. Habrá que ver si la sociedad con Nolan se retoma en algún proyecto futuro.

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