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El hongo melena de león: qué dice la ciencia sobre su efecto en las neuronas

Un estudio del Instituto del Cerebro de Queensland comprobó que el Hericium erinaceus estimula la regeneración neuronal y mejora la memoria en ratones.

Redacción••2 min de lectura
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El hongo melena de león: el alimento natural que es furor por su capacidad para regenerar neuronas

Un estudio científico del Instituto del Cerebro de Queensland comprobó que el hongo Hericium erinaceus, conocido como melena de león, estimula la regeneración neuronal y fortalece la memoria. La investigación, liderada por el profesor Frederic Meunier, despertó interés en el ámbito de la neurología por sus posibles aplicaciones frente al deterioro cognitivo.

El trabajo se publicó en el Journal of Neurochemistry en 2023 y confirmó que esta seta, usada desde hace siglos en la medicina tradicional de Asia y Oceanía, tiene una capacidad inusual para reparar células dañadas.

El envejecimiento trae una pérdida progresiva de facultades mentales, muchas veces agravada por dietas pobres o sedentarismo. Frente a ese panorama, el equipo de Meunier buscó alternativas en la naturaleza. Los resultados apuntan a que el hongo actúa sobre el hipocampo, la región del cerebro encargada de almacenar los recuerdos.

Según el estudio, “el Hericium erinaceus mejora la regeneración de los nervios periféricos al activar la actividad neurotrófica del factor de crecimiento nervioso”. Ese proceso resulta clave para sostener la memoria a lo largo del tiempo.

En las pruebas de laboratorio, los científicos suministraron porciones crudas del hongo a ratones. A los pocos días, los animales mostraron una mayor expresión de neurotrofinas y una memoria notablemente superior a la del grupo de control.

La clave está en compuestos específicos de su estructura. Meunier explicó: “La N-de feniletil isohericerina (NDPIH), un compuesto isoindolínico presente en este hongo, junto con su derivado hidrofóbico hericeno A, resultaron altamente potentes para promover el crecimiento de axones y la ramificación de neuritas en neuronas hipocampales cultivadas, incluso en ausencia de suero, demostrando una notable actividad neurotrófica”.

El hallazgo abre puertas para el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. Además de su función regeneradora, el hongo tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que podrían mitigar dolores de cabeza intensos. Por eso, distintos laboratorios ya evalúan desarrollar fármacos sintéticos basados en estas moléculas activas.

Pese al entusiasmo, la comunidad científica pide cautela. Aunque los datos son prometedores, el consumo de esta seta requiere supervisión médica. Los especialistas advierten que las personas con enfermedades autoinmunes deben evitar su ingesta directa sin una consulta previa, porque los efectos pueden variar según el historial clínico de cada individuo.

La popularidad del hongo crece en los mercados de salud moderna, pero la ciencia subraya la necesidad de validar estos resultados con nuevos ensayos clínicos en humanos a gran escala. La investigación de Queensland posiciona al Hericium erinaceus como una herramienta terapéutica de alto potencial para la neurología, siempre bajo seguimiento médico riguroso.

Por qué importa

El hallazgo abre una vía natural para tratar el deterioro cognitivo y enfermedades como el Alzheimer, pero todavía no hay ensayos en humanos a gran escala. Su consumo sin control médico puede ser riesgoso, sobre todo en personas con enfermedades autoinmunes.

Qué sigue

La ciencia espera nuevos ensayos clínicos en humanos para confirmar los efectos del hongo. Mientras tanto, los laboratorios evalúan desarrollar fármacos sintéticos basados en sus moléculas activas.

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