Medio Ambiente

El macá tobiano volvió a reproducirse en la Patagonia tras 10 años sin nidificación

La especie endémica de Santa Cruz, que fue clasificada como críticamente amenazada, registró nueve pichones en el Parque Nacional Patagonia.

Redacción2 min de lectura
El macá tobiano volvió a reproducirse en la Patagonia tras 10 años sin nidificación
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El macá tobiano, una especie de ave que habita el sur del país y había sido declarada en peligro de extinción, volvió a reproducirse en una laguna del Parque Nacional Patagonia, en Santa Cruz, tras diez años sin registros de nidificación. Durante las tareas de monitoreo del equipo de conservación del área protegida, se verificó que aparecieron nueve pichones, lo que confirma el regreso de la especie a las mesetas del lago Buenos Aires por su propio ciclo biológico.

Los encargados del parque nacional, en conjunto con la Fundación Macá Tobiano, detectaron una colonia ubicada a 1.400 metros sobre el nivel del mar. Esta ave endémica de Santa Cruz enfrenta un panorama poblacional crítico con aproximadamente 700 ejemplares adultos. La población sufrió una reducción del 80% entre 1980 y 2010, lo que derivó en su categorización como especie "críticamente amenazada", el nivel más grave previo a la extinción.

El colapso demográfico se debió a la depredación por parte del visón americano y la gaviota cocinera, sumado a la degradación del hábitat por causas meteorológicas y proyectos de infraestructura en la cuenca del río Santa Cruz. Para asegurar la continuidad del proceso de nidificación, los agentes establecieron un campamento de vigilancia permanente en la meseta destinado a proteger la supervivencia de las crías y los adultos ante las condiciones climáticas de la región.

El personal implementó un sistema de guardia ininterrumpida entre febrero y abril, período durante el cual recolectaron datos sobre el éxito de eclosión y el desarrollo de los pichones mientras enfrentaban temperaturas bajo cero y nevadas. La estrategia de preservación incluyó el uso de perros de búsqueda entrenados para localizar rastros de visones en sectores de difícil acceso, complementado con la instalación de cámaras trampa y recorridas constantes para mitigar el impacto de las especies exóticas invasoras.

El macá tobiano depende de lagunas específicas con presencia de vinagrilla, una planta acuática que utiliza para construir las plataformas flotantes donde deposita sus huevos. Durante los meses de invierno, la totalidad de la población migra hacia los estuarios de la costa santacruceña para completar su ciclo anual.

Este avance llega tras años de esfuerzos previos de cría en cautiverio realizados en la Estación Biológica Juan Mazar Barnett, cuando especialistas de Aves Argentinas y el Conicet trabajaron en la incubación artificial de huevos abandonados para reforzar la población silvestre. Esta técnica permitió liberar ejemplares en su hábitat natural ante la baja tasa de reproducción espontánea que caracterizaba a la especie.

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