Arquitectura

El Refugio: una casa sustentable entre las rocas de La Cumbre

Una familia de Buenos Aires construyó en las sierras de Córdoba una vivienda que se integra al paisaje y funciona con energía solar.

Redacción2 min de lectura
Un refugio sustentable en las sierras

Una familia de Buenos Aires encontró en La Cumbre, Córdoba, el lugar para vivir en contacto con la naturaleza. Dos hermanas, junto a sus familias, soñaban con un refugio sustentable para pasar algunos meses al año. Tras recorrer varios campos, eligieron un terreno a 1600 metros sobre el nivel del mar, donde el monte da paso a pastizales y rocas.

El proyecto, llamado El Refugio, estuvo a cargo del estudio Cappanera, dirigido por el ingeniero Diego y el arquitecto Javier Cappanera, padre e hijo. La vivienda se construyó entre las rocas y lomas del terreno, integrándose al paisaje de manera casi invisible. Un mogote sirvió como punto de partida para el diseño.

La casa, pensada para una pareja con tres hijos, cuenta con un espacio central de estar con comedor y cocina integrados, cuatro dormitorios con baños y áreas de servicio. La estructura interior de la cubierta se realizó con entablonado y troncos rústicos de eucalipto, como en los antiguos ranchos de la zona.

Por la lejanía de los centros urbanos, se instalaron paneles solares para abastecer de energía eléctrica. Además, un sistema de canaletas recolecta el agua de lluvia y la lleva a una cisterna subterránea, utilizada para el jardín, la pileta y como reserva ante incendios o sequías.

Los muros se hicieron dobles, siguiendo las construcciones tradicionales serranas, para proteger los interiores de las amplias variaciones térmicas. La planta en H permitió ubicar cada dormitorio en un extremo, con visuales privilegiadas hacia el paisaje. "Todos tienen una relación particular con el paisaje, definida por sus visuales, orientación y condiciones de asoleamiento", explicó el arquitecto.

La calefacción combina una losa radiante a gas envasado con salamandras a leña y pellets. Los dueños destacaron: "Vivimos la casa disfrutando cada una de las vistas, los distintos cielos, el atardecer, el amanecer". Los cuartos de los hijos se proyectaron para que puedan alojar a futuras familias, con camas que se adaptan.

La construcción presentó desafíos por el acceso a través de un camino de ripio y las condiciones climáticas de alta montaña, con viento, neblina y nevadas. Aun así, la casa se completó con todas las comodidades, casi sin interferir en el entorno. "Lo que más me gusta del proyecto es cómo la casa y la pileta están insertas en el paisaje, escondidas entre las piedras", afirmó Javier Cappanera.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

¿Te gustó esta nota?

Recibí lo más importante del día en tu correo. Sin spam, con opción de baja siempre.

Seguí leyendo sobre #casa sustentable

Ver todas →

Más en Arquitectura