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Elizabeth Berkley y el precio de Showgirls: dos años sin audiciones tras el fracaso

La actriz de Salvados por la campana pasó del estrellato adolescente a una lista negra en Hollywood que la dejó fuera de los castings

Redacción3 min de lectura
Del estrellato adolescente a la lista negra: la historia detrás de la desaparición de Elizabeth Berkley

Para millones de espectadores, Elizabeth Berkley siempre será recordada por su papel de Jessie Spano en Salvados por la campana. Aquella serie de los noventa marcó a toda una generación y sirvió de plataforma para que varios de sus jóvenes actores triunfaran en la industria. Sin embargo, pertenecer a uno de los programas más reconocidos de la televisión estadounidense no la protegió cuando decidió dar un salto arriesgado hacia el cine.

El punto de inflexión llegó en 1995, cuando con 22 años aceptó protagonizar Showgirls, dirigida por el prestigioso cineasta Paul Verhoeven. La propuesta buscaba ser un retrato crudo sobre las ambiciones y los excesos de una joven dispuesta a cualquier cosa con tal de convertirse en estrella de los escenarios de Las Vegas. Lejos de consolidarse como un hito, el proyecto fue rechazado por la crítica y por el público.

Por su clasificación restrictiva para adultos, la película no recuperó el presupuesto invertido de 45 millones de dólares: apenas recaudó 37,8 millones en los cines. La prensa especializada le otorgó solo el 24% de aprobación en los portales de reseñas y la calificó como un “desastre absoluto”.

Pero eso no fue lo peor. Mientras el fracaso era tema de conversación en la industria, la actriz sufrió un castigo que afectó directamente su sustento profesional. “Durante dos años, no me permitieron hacer audiciones. Lo más difícil fue que me excluyeran literalmente de algo que me apasionaba”, expresó el año pasado en diálogo con The Hollywood Reporter.

Las puertas de las grandes oficinas y estudios de Hollywood se cerraron para ella, impidiéndole participar de castings. A raíz de esto, recurrió al envío de grabaciones para conseguir un lugar en el elenco de producciones como El club de las divorciadas (1996). “He tenido algunos obstáculos, pero nunca me he rendido… muchos sueños se han hecho realidad, y aún quedan muchos más por venir”, señaló al respecto.

Con el paso de los años, el furor por el formato doméstico de video y las masivas ventas en VHS rescataron el proyecto del olvido. La cinta se convirtió en un éxito financiero rotundo que superó los 100 millones de dólares en beneficios e impulsó su transición a la categoría de clásico de culto ineludible.

A pesar de este giro radical, Berkley tardó en dimensionar el profundo cambio cultural que experimentaba la película. No fue sino hasta la celebración oficial del vigésimo aniversario del film en Los Ángeles cuando la actriz experimentó una reconexión masiva con los admiradores, un momento tan emotivo que la llevó a encabezar giras nacionales de reencuentro para recuperar el control de su propia historia y agradecer en persona el afecto del público.

En la actualidad, la tormenta quedó atrás. Elizabeth consolidó una carrera respetable y formó parte de reconocidos proyectos como la serie Cobra Kai y producciones cinematográficas como All’s Fair, lo que dio cuenta de que el talento y la perseverancia siempre terminan por imponerse a los prejuicios de la industria.

Por qué importa

La historia expone cómo un fracaso comercial puede convertirse en un castigo laboral en la industria del entretenimiento. También muestra el giro del público, que con los años reivindicó la película y a su protagonista.

Qué sigue

Berkley continúa activa en proyectos de cine y televisión, mientras Showgirls mantiene su estatus de clásico de culto con proyecciones y celebraciones periódicas.

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