Enzo Fernández celebró con el gesto del Topo Gigio ante Inglaterra
El mediocampista argentino emuló el histórico festejo tras empatar el partido en la semifinal del Mundial 2026.


El enfrentamiento entre Argentina e Inglaterra por las semifinales del Mundial 2026 dejó una postal que rápidamente capturó la atención de los aficionados. Enzo Fernández, tras anotar el gol del empate 1-1 a los 86 minutos, decidió celebrar frente a las tribunas con el gesto del Topo Gigio. El volante de Chelsea conectó un potente remate desde fuera del área y rompió la resistencia del arquero Jordan Pickford en un momento providencial del encuentro.
El festejo, que consiste en llevarse las manos abiertas detrás de las orejas, tiene un origen mediático e histórico singular. El Topo Gigio fue un personaje creado en 1958 por la artista italiana María Perego, el cual alcanzó una popularidad masiva en América Latina durante las décadas del 80 y 90. Aquel ratón de gomaespuma, con su tono tierno y sus frases icónicas como “a la camita”, se convirtió en un símbolo de la televisión infantil, aunque su significado mutó drásticamente al trasladarse al campo de juego años después.
La asociación directa del gesto con el fútbol nació el 8 de abril de 2001, durante un Superclásico entre Boca y River. En aquella jornada, Juan Román Riquelme, tras convertir un tanto, se paró frente al palco presidencial de Mauricio Macri y realizó el gesto. En aquel momento, el ídolo xeneize buscaba desafiar a la dirigencia debido a conflictos contractuales y malestar por la gestión del presidente del club. Si bien Riquelme declaró posteriormente con ironía que “el festejo fue para mi hija, que es fanática del Topo Gigio”, la prensa especializada coincidió en que fue una señal clara de rebeldía y descontento.
La relevancia de esta celebración trasciende el ámbito local y se convirtió en una herramienta de comunicación no verbal para los futbolistas. Lionel Messi también utilizó esta marca registrada durante el Mundial de Qatar para expresar su fastidio contra Louis Van Gaal, el entonces entrenador de Países Bajos. Este antecedente refuerza la carga simbólica que el gesto arrastra cada vez que un jugador decide realizarlo en un escenario de alta presión o cuestionamiento.
En el caso puntual de Enzo Fernández, el contexto añade otra capa de interpretación, ya que el jugador fue objeto de críticas debido a su rendimiento irregular a lo largo del Mundial 2026. Al replicar el Topo Gigio, el mediocampista parece haber enviado un mensaje a sus detractores, con lo que intentó canalizar las presiones externas mediante un gesto que históricamente denota desafío, búsqueda de atención o una respuesta directa a quienes dudan de su capacidad sobre el césped.
En definitiva, la elección de este festejo por parte de Enzo reaviva una historia que comenzó como un saludo infantil de un personaje italiano, se transformó en un símbolo de rebelión sindical y deportiva con Riquelme, y terminó consolidándose como un lenguaje universal de confrontación en el fútbol de élite. La simbología de las manos en las orejas, que según la tradición de Riquelme invita a “escuchar” a la audiencia o a los críticos, volvió a quedar instalada en el centro de la escena periodística tras la actuación del volante surgido en River.
Fuente: Lanacion.
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