Arquitectura

Estudio argentino crea los primeros edificios del mundo inspirados en juegos clásicos

En Puerto Madryn, la firma Oporto Diez Arquitectos transforma Tetris, Jenga y cubo Rubik en torres habitables.

Redacción2 min de lectura
Son argentinos y los primeros en el mundo que construyen edificios creando una saga de juegos en tamaño real

Un estudio de arquitectura de Puerto Madryn, Chubut, se convirtió en pionero mundial al construir edificios inspirados en juegos de mesa y videojuegos clásicos. La firma Oporto Diez Arquitectos, liderada por Mauricio Oporto y Josefina Diez, ya levantó dos torres y tiene otros dos proyectos en marcha.

La ciudad, de 140.000 habitantes, suma así un atractivo peculiar a su oferta de paisajes naturales. Las construcciones, que replican el cubo Rubik, el Tetris, el Jenga y el dominó, se destacan entre las torres tradicionales y se convirtieron en un nuevo hito para vecinos y turistas.

“La arquitectura lúdica en la Argentina y en el resto del mundo todavía no está muy desarrollada. En Madryn lo hacemos hace años”, explicó Oporto, quien junto a Diez fundó el estudio. El objetivo, según detalló, es tomar juegos que todo el mundo conoce y convertirlos en edificios de altura.

El primer proyecto fue QUBE, un edificio residencial de ocho pisos inspirado en el cubo mágico, ubicado a dos cuadras de la playa. Luego llegó el Tetris, también de ocho pisos, que por sus formas encastradas genera “situaciones visuales pero también favorables para vivir”, sostuvo el arquitecto.

El próximo será el Jenga, en el sur de la ciudad, con finalización prevista para noviembre. Allí, módulos de seis metros parecen “desafiar la gravedad”, indicó Oporto, y el valor del metro cuadrado es de US$2600. La saga continuará con Dominó, un edificio de oficinas que, según el arquitecto, será “el que más fielmente represente el juego”, ya que su basamento estará compuesto por enormes fichas.

Más allá del impacto visual, los arquitectos aseguran que la prioridad es el usuario. “Cuando uno hace sobresalir un volumen tres metros sobre la nada, se genera una terraza al de arriba de 3 x 3,50 metros”, explicó Oporto. Así, el juego de volúmenes crea espacios exteriores con mayor riqueza espacial, y ningún piso es igual al otro.

En cuanto a los materiales, predominan el ladrillo a la vista, el hormigón y la pintura blanca, que resisten mejor el aire salino y la intensa exposición al sol patagónico, además de reforzar la estética minimalista del estudio.

Para Oporto, la arquitectura lúdica “no es una simple búsqueda estética”, sino una declaración de principios. “Al llevar los juegos a la realidad constructiva, rompimos el prejuicio de que lo disruptivo no es funcional”, señaló.

El interés ya traspasó fronteras. La torre del Tetris fue intervenida con mapping, en un espectáculo que incluyó música en vivo y acróbatas, y el video se viralizó en redes hasta llegar a China, donde obtuvo un premio a la Mejor Intervención Artística en un concurso digital.

“Hoy me escribió un estudiante de arquitectura y me preguntó si puedo pasarle material del Jenga”, contó Oporto, y agregó: “Que me tengan como un referente para mí es buenísimo”. Sobre el futuro, aseguró que “es un camino que empezó y que no va a parar”, y adelantó que su próximo desafío podría ser un puzzle.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

Más en Arquitectura