Infraestructura

Europa conecta Italia y Austria con un túnel de 64 km bajo los Alpes

La obra, que demandó una inversión de hasta 11.000 millones de euros, unirá Innsbruck con Fortezza y será la mayor conexión ferroviaria subterránea del mundo.

Redacción2 min de lectura
Europa conecta Italia y Austria con un túnel de 64 km bajo los Alpes
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Este martes, Austria, Italia y la Comisión Europea celebraron bajo tierra la conexión de los túneles del Brennero, a 1.400 metros de profundidad en los Alpes. La obra, de 64 kilómetros, une las ciudades de Innsbruck (Austria) y Fortezza (Italia). Cuando esté operativa, será la mayor conexión ferroviaria subterránea del planeta y permitirá aumentar el tráfico de trenes de 260 a más de 650 por día.

La construcción, que acumula años de retraso (el primer proyecto preveía trenes en 2016), es considerada un hito técnico. Facilitará el transporte de personas y mercancías desde Italia hacia el centro de Europa sin bordear los Alpes. A las 10:35 del martes, las obras de ambos lados se encontraron con una precisión de "centímetros", según los técnicos. Del acto participaron la primera ministra italiana, Giorgia Meloni; su homólogo austríaco, Christian Stocker; y el comisario europeo de Comercio, Apostolos Tzitzikostas.

Para el proyecto, austríacos e italianos crearon una empresa pública binacional (BBT SE) y emplearon dos métodos de excavación: desde Austria usaron voladuras convencionales, y desde Italia, máquinas tuneladoras. La obra consta de dos túneles (ida y vuelta), conectados por pasillos de evacuación cada 350 metros, similar al túnel bajo el Canal de la Mancha.

Pese a los retrasos, desde Bruselas se ve como un éxito que descongestionará el transporte ferroviario y por carretera entre Italia y el centro del continente. Millones de camiones cruzan cada año por pasos de montaña, como el del Brennero, donde una autopista atraviesa la frontera. El problema actual es que por esa vía no pueden circular trenes con mucha carga. La nueva conexión subterránea desviará buena parte del transporte de mercancías y ofrecerá conexiones de alta velocidad para pasajeros a 250 km/h, uniendo ciudades austríacas y alemanas con el norte de Italia.

La obra continuará en los próximos años con el revestimiento definitivo, la instalación de vías, electrificación, sistemas de ventilación y detectores de incendios. Los retrasos elevaron los costos: un informe del Tribunal de Cuentas europeo certificó que el costo subió un 40% desde 2019, hasta unos 8.500 millones de euros. Sumando accesos y conexiones, el total asciende a entre 10.000 y 11.000 millones de euros, financiados a partes iguales por la Comisión Europea y los gobiernos de Italia y Austria.

A pesar de la colaboración, ambos países litigan en los tribunales europeos por restricciones austríacas a la circulación por carretera desde Italia. Austria alega medidas técnicas, como prohibiciones nocturnas e invernales, aunque se interpretan como intentos de evitar el paso de inmigrantes. La decisión del Tribunal de Justicia de la UE se espera favorable a Italia, ya que el abogado general consideró que la mayoría de las restricciones son ilegales.

Cuando el túnel del Brennero esté en funcionamiento, el trayecto Innsbruck-Fortezza pasará de 80 minutos a 25 minutos, y se sacarán de la carretera más de 1,2 millones de camiones al año. La obra es parte del corredor Escandinavia-Mediterráneo, que atravesará desde Finlandia hasta el sur de Italia, con un desvío por el sur de Francia y la costa española.

Fuente: Clarín.

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