Fiambres: los riesgos ocultos de la picada y cómo reducir el peligro

La nutricionista Nadia Hrycyk advierte sobre los colorantes y conservantes de las carnes procesadas y da claves para un consumo más seguro.

Redacción2 min de lectura
Fiambres: los riesgos ocultos de la picada y cómo reducir el peligro

Un poco de salame, un poco de queso, un poco de jamón. Para muchos, esa ecuación puede acercarse a la felicidad, y mucho más en épocas mundialistas. Pero para la nutricionista Nadia Hrycyk es un alerta que debemos atender. En su visita a LN+, la especialista advirtió sobre los riesgos ocultos de comer una picada y sostuvo que “todos sabemos que los fiambres no son alimentos sanos”.

“Lo más peligroso de las carnes procesadas, que es el segmento donde se ubican los fiambres, es la cantidad de colorantes y conservantes”, explicó Hrycyk. “Si todos los días consumo al menos 50 gramos, la incidencia de contraer cáncer de colon o recto es mucho mayor”, graficó.

La base argumental de la especialista fue la confirmación, por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), de que este tipo de carnes se encuentra en el grupo 1 con mayor evidencia científica de alimentos que producen cáncer. En el mismo segmento se encuentran el tabaco y el asbesto.

En palabras de la especialista, “el compuesto principal que está relacionado con la aparición de la enfermedad son las nitrosaminas, que es lo que también permite que este tipo de carnes tenga esa apariencia rosácea”.

Al momento de identificar la clave que desequilibra la balanza, Hrycyk expuso: “Todo depende de la frecuencia con la cual comamos una picada. Si todos los días comemos fiambre, es más peligroso”.

En su exposición en LN+, la nutricionista también reveló las alternativas para contrarrestar las contraindicaciones del excesivo consumo de fiambres. “Lo que nos protege de todo esto es la mucosa intestinal. Y para favorecer a su segregación, lo mejor es nutrirnos de fibra”, apuntó.

Entre las opciones más accesibles para hacernos de este componente se encuentran las frutas y verduras, los frutos secos y opciones de arroz como el yamaní.

¿La pasta fría se convierte en fibra?, le preguntaron a la nutricionista. “No”, respondió y agregó: “Lo que sucede es que se gelatiniza el almidón. Es decir, cuando comemos pasta fría lo único que ocurre es que no nos aumenta el nivel de azúcar en sangre”.

Por otro lado, Hrycyk habló del rol de los quesos. “A diferencia de la carne procesada, tienen una maduración más natural”, subrayó. “Y además de quesos, a las picadas les podemos agregar bastoncitos de zanahoria y aceitunas”.

“Al fin y al cabo, el secreto de una buena alimentación no es tenerle miedo a todo, pero sí ser cuidadoso de dónde obtenemos la información”, concluyó la nutricionista.

Fuente: Lanacion

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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