Salud

Intoxicaciones con monóxido de carbono: cómo prevenirlas y ahorrar gas en invierno

Cada año, unas 200 personas mueren en Argentina por este gas tóxico; la prevención y el mantenimiento de artefactos son clave para evitar tragedias.

Redacción2 min de lectura
Intoxicaciones con monóxido de carbono: cómo prevenirlas y ahorrar gas en invierno
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Con la llegada del invierno, estufas, calefones, termotanques y cocinas vuelven a ser protagonistas en los hogares argentinos. Pero el simple acto de encender un artefacto esconde un riesgo mortal: las intoxicaciones por monóxido de carbono, un gas sin olor, color ni sabor que causa alrededor de 200 muertes al año en el país, según datos del Ministerio de Salud de la Nación. Además, en un contexto de tarifas sensibles, el uso eficiente del gas también puede aliviar el bolsillo.

El monóxido de carbono se produce por la combustión incompleta de gas natural, leña, carbón o kerosene. No irrita ni avisa, por lo que es conocido como el “asesino silencioso”. Sergio Felice, jefe de Seguridad de Camuzzi, advierte que “es un número importantísimo que justifica cada una de las acciones de prevención”. En 2023, solo en la zona de Metrogas (CABA y 11 partidos del conurbano), el gas causó 15 muertes y 82 hospitalizaciones. En lo que va de 2025, ya se registraron 16 intervenciones por monóxido, con 28 afectados y seis fallecidos.

Cualquier artefacto que funcione con combustión puede generar monóxido si quema mal o si sus gases no salen al exterior, explica Felice. Los incidentes suelen asociarse a estufas, calefones y termotanques con tirajes defectuosos o falta de mantenimiento. Una de las prácticas más riesgosas es usar la cocina o el horno como método de calefacción: “Las hornallas y el horno están diseñados para cocinar, no para calentar una casa”, enfatizan desde Metrogas y Camuzzi.

Las rejillas de ventilación son otro punto crítico. Taparlas para evitar el frío puede ser fatal, ya que impiden la renovación del aire y favorecen la acumulación de gases tóxicos. “Ese frío mínimo que entra por la rejilla es el costo que uno debe pagar para estar seguro dentro de su casa”, resume Felice. En muchas intervenciones, los técnicos encuentran rejillas bloqueadas con muebles o cintas.

Para detectar problemas, la principal señal es el color de la llama: debe ser azul, estable y pareja. Si aparece amarilla, naranja o rojiza, indica mala combustión. También hay que prestar atención a manchas negras en paredes, techos o alrededor de los artefactos. Ante cualquier sospecha, se debe apagar el equipo y llamar a un gasista matriculado.

Ante una posible intoxicación, hay que ventilar de inmediato, abrir puertas y ventanas, apagar los artefactos y salir del ambiente. Si hay una persona afectada, llamar al servicio de emergencias. Camuzzi, junto con la Asociación Civil Argentina Reanima, realiza capacitaciones comunitarias para prevenir estos incidentes.

Fuente: Lanacion.

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