Realeza

Japón avanza en una ley que impide a las mujeres acceder al trono imperial

La Cámara Baja aprobó una reforma a la Ley Imperial que busca garantizar la sucesión masculina y evitar que una princesa se convierta en emperatriz.

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Japón avanza en una ley que impide a las mujeres acceder al trono imperial
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La Cámara Baja del Parlamento de Japón aprobó el viernes un proyecto de reforma a la Ley Imperial que, de ser ratificado por la Cámara Alta, impedirá que las mujeres accedan al trono. La iniciativa, impulsada por el gobierno conservador de Sanae Takaichi, busca blindar la sucesión masculina en la dinastía Yamato, la más antigua del mundo con 2.600 años de historia.

El proyecto contempla que las princesas que contraigan matrimonio con plebeyos puedan permanecer en la familia imperial, algo que hasta ahora no estaba permitido. Además, autoriza la adopción de descendientes varones por línea masculina de antiguas ramas imperiales, aunque los adoptados no podrán ascender al trono, pero sí sus hijos varones. De esta forma, se garantiza la continuidad de la línea sucesoria exclusivamente masculina.

Actualmente, la Casa Imperial está compuesta por el emperador Naruhito y otros 15 miembros. Solo tres personas son elegibles para sucederlo, y de ellas, únicamente el príncipe Hisahito, de 18 años, pertenece a la generación más joven. Hisahito es hijo del príncipe heredero Akishino y nació en 2006, lo que desplazó a su prima Aiko, hija única de los emperadores, de la línea de sucesión.

La reforma también modifica la tradición que obligaba a las mujeres de la familia imperial a abandonar la Casa Real al casarse con un plebeyo, como ocurrió en 2021 con la princesa Mako, quien se mudó a Nueva York. Con la nueva ley, las princesas casadas podrán conservar su estatus y residir en la institución, aunque sus descendientes no podrán aspirar al trono.

El proyecto deberá ser aprobado por la Cámara Alta para convertirse en ley. El gobierno de Takaichi impulsó esta modificación ante la escasez de herederos varones, una preocupación que surgió a principios de siglo y que había abierto el debate sobre la posibilidad de permitir una emperatriz. Sin embargo, el giro conservador de la actual administración cerró esa puerta.

Fuente: Lanacion.

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