Educación

La beca que cambió la historia de Daniela: de la chacra misionera al profesorado de inglés

Con 12 años dejó su casa para estudiar en un albergue en Colonia Aurora. Sin el apoyo económico de una ONG, su familia no habría podido sostener los gastos.

Redacción4 min de lectura
“Vénganme a buscar”: la beca que cambió la historia de su familia y le permitió ser la primera en recibirse

Daniela Gatti tenía 12 años cuando subió por primera vez al albergue del Instituto de Enseñanza Agropecuaria N° 9, en el paraje El Progreso, Colonia Aurora, Misiones. Esa misma tarde llamó a sus padres por teléfono: "Vénganme a buscar. No quiero estar más acá". Vivía a casi 50 kilómetros, en una chacra del Kilómetro 6, paraje Naranjera, junto a su hermano menor y sus padres tabacaleros. La decisión de mandarla a una escuela secundaria albergue, donde debía dormir de lunes a viernes lejos de todo lo que conocía, fue tan dura para ella como para su familia.

Hoy, a los 18 años, Daniela vive en un departamento en El Soberbio y estudia el Profesorado de Inglés. Es la primera de su familia en recibirse de la secundaria y continuar estudios superiores. Su historia refleja la de cientos de adolescentes rurales misioneros que deben dejar sus casas para poder estudiar, y para quienes una beca puede marcar la diferencia entre seguir o abandonar.

La secundaria a la que asistió Daniela tenía alrededor de 40 estudiantes en su primer año. Al finalizar, solo se recibieron 6. La mayoría dejó los estudios y unos pocos se cambiaron de escuela. La distancia, el trabajo rural, los problemas de salud y la falta de establecimientos cercanos son algunos de los motivos que llevan a niños y adolescentes de zonas rurales de Misiones a faltar, ir por temporadas o abandonar la escuela.

En el nivel primario, cerca del 30% de las escuelas rurales de Misiones funcionan con docente único, con alumnos de distintos grados en una misma aula. "En el nivel secundario, tenemos 15 unidades de gestión local y más de 250 extensiones áulicas, donde asisten más de 3000 estudiantes rurales pluriaño. Otra modalidad son las 10 sedes de Secundarias Rurales Mediadas por TIC, un modelo clave en parajes alejados, impulsado para garantizar la terminalidad educativa, particularmente en las comunidades Mbya-guaraní y zonas aisladas", señaló Ramiro Aranda, ministro de Educación de Misiones.

Según el informe "Índice de pobreza multidimensional extrema" realizado para la Fundación LA NACION por el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina, Misiones ocupa el puesto 9 entre las provincias con mayores niveles de pobreza extrema multidimensional. En ese territorio, 450.000 estudiantes se distribuyen por su geografía. En zonas rurales hay 579 escuelas comunes de nivel inicial, 821 primarias, 230 secundarias y una de nivel superior, además de escuelas con modalidad de ruralidad: 5 de nivel inicial, 14 primarias y 144 secundarias.

La beca que recibió Daniela provino de la ONG Conciencia y cubrió todos los costos de su estadía en la escuela. "Como trabajamos en zonas rurales, el contexto cultural y social que tenemos y las características geográficas de Misiones hacen que estén muy aisladas las familias, muy lejos una de otra, y también de las instituciones. El objetivo del Programa Porvenir es que los chicos vayan a la escuela y permanezcan, y ahí están las diferentes líneas, como becas, que es donde hacemos un acompañamiento económico a los adolescentes de secundaria que decidieron seguir estudiando", explicó Maira Rodríguez Quevedo, coordinadora del Programa Porvenir de la ONG.

Marina, madre de Daniela, recuerda el desarraigo de aquellos primeros días. "Ella quería seguir estudiando y era difícil porque era lejos. Pero uno termina acostumbrándose porque siempre quiere lo mejor para ellos. El primer día, fue como a las 5 o 6 de la tarde, me llamó y me dijo: 'Yo no me voy a quedar más acá, que papi me venga a buscar'. Y ahí le contestamos: 'No, aguantá una semana y después veremos qué vamos a hacer'. Y al otro día ya estaba mejor, se había hecho amigas".

El hermano menor de Daniela también asistió a la misma escuela. "Fue más tranquilo porque su hermana ya estaba ahí, o sea que nosotros sabíamos que él no iba a estar solo allá. Cualquier cosa la tenía a ella, pero como que te da la misma sensación que, no sé, que están re lejos", contó Marina.

Héctor Gatti, padre de Daniela, tiene una plantación de tabaco en lo que llaman "el rosado", a unos kilómetros cuesta arriba de la casa familiar. Daniela aprovecha las visitas a sus padres para ayudar a su hermano Lucas con la tarea. En la galería de la casa, la familia se reúne. La historia de Daniela es la de tantos adolescentes rurales que, con apoyo económico y determinación, logran torcer un destino que parecía escrito por la falta de oportunidades.

Por qué importa

La educación rural en Misiones enfrenta altos niveles de deserción por distancia y pobreza. La historia de Daniela muestra cómo una beca puede cambiar una vida, pero también la urgencia de políticas que garanticen la permanencia escolar.

Qué sigue

Daniela continúa sus estudios en El Soberbio. El Programa Porvenir de la ONG Conciencia espera ampliar su cobertura para que más adolescentes rurales puedan terminar la secundaria y acceder a estudios superiores.

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