Juicio Legal

La expareja de Centeno ratificó que vio los cuadernos de las coimas y acusó a Baratta

Hilda Horovitz declaró en el juicio oral que fue testaferro del chofer y que el exfuncionario kirchnerista "hizo desaparecer" las anotaciones sobre presuntos sobornos.

Redacción2 min de lectura
La expareja de Centeno ratificó que vio los cuadernos de las coimas y acusó a Baratta
La expareja de Centeno ratificó que vio los cuadernos de las coimas y acusó a Baratta

Hilda Horovitz, expareja del chofer Oscar Centeno durante una década, ratificó en su declaración como testigo en el juicio oral que presenció los cuadernos donde se anotaban detalles sobre los presuntos sobornos del kirchnerismo. Además, aseguró que fue "testaferro" del conductor del Ministerio de Planificación y responsabilizó al exfuncionario Roberto Baratta de haber hecho "desaparecer" documentos y anotaciones.

Cuando la fiscal Fabiana León le preguntó si había visto los cuadernos, Horovitz respondió con precisión: "Sí, cuando junté los papeles que le di a Miriam Quiroga", en referencia a la exsecretaria de Néstor Kirchner. Luego agregó que Quiroga entregó los documentos a Baratta, quien "los hizo desaparecer, los quemó, los tiró", aunque admitió que sobre este último extremo se enteró por chats del exfuncionario que vio publicados en medios de prensa.

Horovitz describió las anotaciones de Centeno como "papeles, libretas y carpetas" que el chofer guardaba en un ropero de su domicilio. Afirmó haber realizado copias de esos materiales y dejado los originales en su lugar. Explicó que decidió entregarlos a Quiroga porque ella había elevado su perfil al conceder entrevistas en los medios de comunicación.

Sobre las características del registro, la testigo relató que Centeno anotaba todo de forma minuciosa: "Cuando le compraba zapatillas a los hijos, un pantalón o lo que fuera, cuando iba a cargar nafta". Acerca de los cuadernos en particular, manifestó que el chofer los escribió "por si lo dejaban sin trabajo", aunque aclaró que nunca presenció el acto de la escritura en sí.

Durante su testimonio ante el Tribunal Oral Federal 7, Horovitz confirmó que fungió como testaferro de Centeno durante un tiempo. Pese a haber convivido años con el chofer, aseguró mantener con él una "mala relación". "Él usó mucho mi nombre para hacer cosas", expresó. Recordó que Centeno se quejaba constantemente de las "migajas" que le daba Baratta, pero que a su vez adquirió autos, departamentos y dos casas, una de ellas en Salta.

Horovitz relató que vivió cerca de un año en un inmueble que Centeno le facilitó en Ezeiza. "Me armó todo un departamento", dijo, pero al sentirse sola y con dificultades para trasladarse al trabajo, le pidió que le consiguiera algo en la capital porteña. "Me costó, pero me lo consiguió", sostuvo.

También declaró que Centeno le gestionó, a través de Baratta, un empleo en la Secretaría de Energía en 2011. La despidieron luego de que formulara en 2017 una denuncia en la causa de Gas Natural Licuado, que luego se incorporaría al universo de investigaciones de los cuadernos de las coimas.

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