Historia

La primera cesación de pagos de Argentina: cómo estalló la crisis de 1890

El gobierno de Miguel Juárez Celman declaró el default en junio de 1890 tras años de endeudamiento, especulación y emisión sin respaldo.

Redacción2 min de lectura
El día que Argentina declaró su primera cesación de pagos

En junio de 1890, el gobierno de Miguel Juárez Celman declaró oficialmente la cesación de pagos de la deuda externa. Fue la primera gran crisis financiera del país, resultado de años de endeudamiento masivo, especulación con tierras y emisión monetaria sin respaldo. El anuncio desató el pánico en la Bolsa y entre las compañías que compraban y vendían tierras.

El desenlace venía anunciándose desde tiempo antes. La deuda del país había pasado de £ 42.600.000 en 1884 a £ 154.500.000 en 1891, contando los compromisos nacionales, provinciales, internos y municipales. Se trataba de un aumento de 112 millones de libras en menos de siete años, según recordaba la revista londinense The Investor's Review.

El propio ministro de Hacienda, Wenceslao Pacheco, creía haber encontrado la solución: tomar nuevos créditos para pagar los viejos. Pero los inversores extranjeros comenzaron a desconfiar de la euforia especulativa de la "joven nación del Plata". La publicación británica advertía que "desde dos años antes del desastre estuvo claro para todos los observadores que esta clase de negocios sólo podía terminar en bancarrota".

La Casa Baring Brothers de Londres informó al gobierno a comienzos de 1889 que no había logrado colocar un nuevo empréstito de 3 millones y medio de libras, destinado en teoría a financiar las aguas corrientes de Buenos Aires. La entidad solo consiguió avanzar cuando el objetivo pasó a ser rescatar del colapso al sistema financiero.

El año 1889 había comenzado con inflación galopante. Pacheco intentó limitar la emisión y vender 1.000.000 de hectáreas en la Patagonia para aumentar reservas, pero las tierras no se vendieron y la emisión continuó. Fue reemplazado por Francisco Uriburu y luego por Juan Agustín García, que terminó de negociar un nuevo crédito con Baring por 10 millones de libras.

La falta de divisas genuinas precipitó la crisis. La moneda emitida por los "bancos garantidos" no valía nada y los inspectores habían hecho la vista gorda. Los salarios en pesos perdieron valor y se multiplicaron las protestas de los trabajadores.

El diputado José Hernández, autor del Martín Fierro, había advertido años antes sobre el mecanismo de la deuda. "Sólo los estados del continente sudamericano le deben la enorme suma de 180 millones de libras. Así pues Inglaterra recibe el tributo constante del dinero de todas las naciones", sostuvo.

Carlos Pellegrini planteó una salida distinta, aunque no fue escuchado. "Lo que hace el agricultor que pierde su cosecha: aguantar y economizar todo lo que puede, mientras vuelve a sembrar. Proteger la industria por todos los medios; y dejarse de Bolsa y Tesoros y música celestial", afirmó.

Fuente: Clarín

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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