Realeza

La princesa Alexia y la reina Máxima deslumbraron en la Fórmula 1 con un guiño en sus joyas

Madre e hija coincidieron en Zandvoort con piezas de la diseñadora Marianna Lemos, un detalle que refleja su complicidad.

Redacción2 min de lectura
La princesa Alexia reaparece espectacular junto a su madre, la reina Máxima, en la Fórmula 1: el detalle de sus joyas que las une

La familia real de los Países Bajos cerró sus vacaciones de verano con una aparición pública que acaparó todas las miradas. El 23 de agosto, la reina Máxima (55), el rey Guillermo Alejandro (59) y su hija Alexia (21) asistieron al Gran Premio de los Países Bajos de Fórmula 1, disputado en el circuito de Zandvoort. La jornada tuvo un condimento especial: fue una de las últimas ediciones de la carrera en ese trazado dentro del calendario mundial.

El momento más destacado llegó cuando el monarca entregó el trofeo al ganador, el británico Lando Norris. Pero las cámaras también apuntaron a Máxima y Alexia, que reaparecieron con estilos diferentes pero igual de elegantes. La reina optó por una camisa blanca, una pollera de lino estampada de Natan y anteojos Cartier. La princesa, en tanto, lució un mono strapless de Alice + Olivia con un cinturón de Sézane.

El detalle que unió a madre e hija fueron las joyas. Máxima llevó su característico brazalete rígido con un ojo turco de la diseñadora griega Marianna Lemos, una pieza que usa en numerosos compromisos oficiales. Alexia, por su parte, combinó dos collares: uno de la firma Rosa de la Cruz y otro de la colección Avra de Marianna Lemos, la misma a la que pertenece el brazalete de su madre. Ambas piezas están realizadas en oro amarillo y engastadas con zafiro azul.

El gesto no pasó inadvertido y volvió a reflejar la complicidad entre ambas. Además, la reina recuperó una pollera floral que había usado en junio durante la visita de Estado del presidente alemán Frank-Walter Steinmeier. Esta vez la combinó con un clutch de Marina Raphael y las clásicas sandalias Rockstud de Valentino.

La Casa de Orange-Nassau se hizo presente con una amplia representación familiar. Estuvieron la princesa Mabel con sus hijas, Luana y Zaria, además de la princesa Margriet y los príncipes Maurits, Pieter-Christiaan, Floris, Aimée y Bernhard. Todos siguieron la carrera desde las tribunas y los boxes, en una jornada que quedará en la historia del automovilismo.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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