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La promesa de los 18 meses felices choca con el aumento de la pobreza

El INDEC estima que la pobreza alcanzó el 30,7% en el primer trimestre, sumando 600 mil personas a esa condición.

Redacción3 min de lectura
La promesa de los 18 meses felices choca con el aumento de la pobreza

El ministro de Economía, Luis Caputo, había asegurado el 14 de abril ante líderes empresariales que “los próximos 18 meses van a ser los mejores que la Argentina haya visto en las últimas décadas”. Esa promesa, repetida por el propio Caputo en una entrevista televisiva el 26 de julio, contrasta con los últimos datos oficiales sobre pobreza.

Según la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC, en el primer trimestre de 2026 la pobreza habría alcanzado el 30,7%, casi un punto más que el 29,9% del cierre de 2025 y muy por encima del 26,9% de mediados del año pasado. Unas 600 mil personas se habrían sumado al paisaje de la pobreza, según el organismo.

El Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica también publicó un índice de pobreza cercano al 30%, con una indigencia del 6,5%. El informe atribuye el aumento al repunte de las canastas básicas por encima de la recomposición salarial, el impacto de las tarifas, la suba de la informalidad laboral y la pérdida del poder adquisitivo.

Las malas noticias podrían continuar la semana próxima, cuando se conozca el dato de inflación de julio. No hay garantía de que la inflación de julio registre una tendencia descendente respecto del mes anterior, cuando marcó 1,9% en junio. El IPC podría volver a ubicarse en torno al 2% o 2,1%.

Ese repunte se atribuiría a factores estacionales por las vacaciones de invierno, la aceleración en la canasta de alimentos y precios regulados, y el salto en la cotización del dólar. La consultora EcoGo estima una cifra probable de 2,1% para julio, mientras que Equilibra proyecta un 1,8%.

Pese a los datos, la narrativa oficial no decae. El presidente Javier Milei evita mencionar los “18 mejores meses”, pero intenta contrastar “la película y la foto”. Según esa mirada, la fotografía de la pobreza es horrible, aunque no tanto si se compara con la herencia recibida del kirchnerismo. El mandatario sostiene que la tendencia “es maravillosa” porque la economía crece, cae la pobreza y cae la inflación.

Es cierto que el Gobierno exhibe una desaceleración de los precios frente a la inflación interanual del 211% que recibió del kirchnerismo. Sin embargo, un 30% de alza de precios estimado para 2026 no difiere demasiado del 27% anual que dejó Cristina Fernández en 2015, según mediciones alternativas, ya que las oficiales habían sido intervenidas por Guillermo Moreno.

La oposición tampoco ayuda a instalar un debate serio. El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, intentó el fin de semana una coreografía de unidad del peronismo, pero falló porque Axel Kicillof prefirió quedarse en Buenos Aires. Peor aún, Quintela advirtió que si el peronismo regresa al poder revisará todas las medidas de Milei, nacionalizará y expropiará, en un discurso que ignora la realidad regional.

En ese contexto, Milei enfrenta las críticas con una pregunta desafiante: “¿Les pusieron una pistola en la cabeza para hacerlo?”, dijo ante las consultas sobre el endeudamiento de las familias. “No”, respondió tajante, y agregó que se trata de responsabilidades individuales y contratos entre privados en los que el Estado no debe interferir. Pero como primer mandatario, no puede soslayar que muchos de esos fenómenos son derivación de sus propias políticas.

El debate público se ha estancado en otros frentes, como la dura fricción con Brasil por la incursión de Milei en un acto partidario en San Pablo en favor de Flavio Bolsonaro, o la afinidad con un nacionalismo de manual que lo llevó a firmar un DNU para modificar la Ley de Migraciones. Mientras tanto, el Gobierno intenta aprobar en el Senado la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que el ministro Federico Sturzenegger quiso aprovechar para flexibilizar la compra de tierras por extranjeros, pero la senadora Patricia Bullrich debió poner un límite para conseguir los votos.

Fuente: Clarín.

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