La trágica vida de Elizabeth Montgomery, la bruja de Hechizada, y su final inesperado
La actriz que conquistó al público en los 60 sufrió una relación tensa con su padre y una búsqueda de amor que terminó con un diagnóstico tardío.

En 1964, la televisión estadounidense estrenó una serie que se convertiría en un fenómeno cultural: Hechizada (Bewitched). Durante ocho temporadas, cautivó a la audiencia con la historia de una joven bruja ama de casa, interpretada por Elizabeth Montgomery, que intentaba ocultar sus poderes para vivir en armonía con su familia. Con un simple movimiento de nariz, la actriz conquistó al público mundial y transformó la comedia en un éxito rotundo. Sin embargo, fuera del set no había magia: Montgomery enfrentaba una relación conflictiva con su padre y una incesante búsqueda de estabilidad emocional, que se truncó con un diagnóstico tardío.
La serie, que se emitió entre 1964 y 1972, se convirtió en un pilar de la cadena ABC y generó un impacto tal que la competencia intentó replicar su fórmula con Mi bella genio. Montgomery, nacida el 15 de abril de 1933 en Los Ángeles, provenía de una familia ligada al espectáculo: su madre, Elizabeth Allen, fue estrella de Broadway, y su padre, Robert Montgomery, un ícono de Hollywood. La muerte de su hermana mayor, Martha, un año y medio antes de su nacimiento, sumió a su padre en una profunda tristeza que lo volvió controlador y estricto.
La joven actriz se formó en la Academia Estadounidense de Arte Dramático de Nueva York y debutó en la década de 1950 en el programa de su padre, Robert Montgomery Presents, donde la convivencia laboral generó tensiones. El divorcio de sus padres en 1950 amplió la distancia entre ambos, y la aprobación paterna se convirtió en una presión constante. Tras incursionar en Broadway y cine, en 1963 llegó el papel que cambiaría su vida: el protagónico en Hechizada.
El éxito fue inmediato. Montgomery compartió pantalla con Agnes Moorehead como su madre Endora y Dick York como su esposo Darrin, quien fue reemplazado por Dick Sargent en la sexta temporada sin explicación pública, un hecho que la industria denominó “síndrome de Darrin”. Mientras la serie alcanzaba la cima, la relación con su padre se deterioró. Según su biógrafo Herbie Pilato, la actriz le ofreció interpretar a su padre en la ficción, pero Robert rechazó la oferta por celos profesionales ante el estrellato de su hija.
Detrás de la imagen feliz, la vida amorosa de Montgomery atravesó fracasos. Para 1964 ya tenía dos divorcios: con el productor Frederick Cammann y con el actor Gig Young. Un año antes del estreno, se casó con William Asher, director de la comedia y padre de sus tres hijos: William Jr., Rebecca y Robert. Tras una década, la relación se desgastó, y la actriz decidió terminar tanto el matrimonio como la serie al finalizar la octava temporada.
Después de Hechizada, Montgomery buscó roles dramáticos para desencasillarse, como en Un caso de violación (1974), que le valió una nominación al Emmy, y La leyenda de Lizzie Borden (1975). Además, se convirtió en activista, apoyando a pacientes con VIH-SIDA y defendiendo los derechos de la comunidad LGBTQ+. En lo personal, encontró estabilidad junto al actor Robert Foxworth, con quien se casó en 1993.
A comienzos de los años 90, durante el rodaje de Acusado de asesinato, Montgomery comenzó a sentir debilidad y pérdida de peso, que atribuyó a una gripe. Ante la insistencia de su familia, se realizó estudios que revelaron un diagnóstico devastador: cáncer colorrectal en etapa cuatro con metástasis en el hígado. La actriz falleció el 18 de mayo de 1995, a los 62 años, dejando un legado imborrable en la televisión.
Fuente: LA NACION
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