Deportes

Las tres razones que alimentan el sueño de Brasil en el Mundial 2026

Tras superar a Japón en octavos de final, la selección brasileña muestra argumentos sólidos para pelear por la sexta Copa del Mundo.

Redacción2 min de lectura
Las tres razones que alimentan el sueño de Brasil en el Mundial 2026
banner-tecnofields-nota-mobile

Brasil avanzó a los cuartos de final del Mundial 2026 tras vencer por 2-1 a Japón en Houston, en un partido que volvió a mostrar las virtudes y las deudas del equipo dirigido por Carlo Ancelotti. Aunque no brilló, el conjunto sudamericano fue superior a uno de los rivales más incómodos del torneo y supo remontar tras comenzar en desventaja. La eliminación en octavos habría sido catastrófica, pero Brasil demostró temple y recursos.

Ahora, con la mira puesta en la sexta estrella, el equipo de Ancelotti se apoya en tres pilares fundamentales: Vinicius Junior, la experiencia del entrenador y un recambio ofensivo de lujo. El extremo del Real Madrid suma cuatro goles en el certamen y se ha convertido en la principal carta de ataque. "Como pocas veces en su carrera, dejó de lado el ego para priorizar lo colectivo", destacan los análisis. Su velocidad y capacidad para jugar como centrodelantero lo hacen imprevisible.

El segundo argumento es la templanza de Ancelotti. El técnico italiano de 67 años apuesta por equipos ordenados y pacientes. Brasil estuvo en desventaja tanto ante Marruecos como frente a Japón y nunca perdió la serenidad. "La tranquilidad con la que vive los partidos empieza a reflejarse en la manera de sentir y competir de sus futbolistas", se señaló. Casemiro confirmó: "El entrenador nos transmitió confianza, nos dijo que íbamos a hacer goles".

El tercer punto fuerte es la profundidad del plantel ofensivo. Brasil llegó a Estados Unidos con nueve atacantes. La lesión de Raphinha fue compensada por Rayan, del Bournemouth. Endrick y Gabriel Martinelli ingresaron bien ante Japón; este último anotó el gol del triunfo. Matheus Cunha ya suma tres goles en el torneo. Y aún no debutó Neymar. "Tenemos muchos recursos, tanto en el banquillo como en el campo", destacó Ancelotti.

"Estoy feliz porque pude ayudar al equipo. Mis compañeros cambiaron el rumbo del partido y pudimos marcar el primer gol y también el segundo con Martinelli, otro que ingresó en la segunda parte. La fuerza también viene del banco", cerró Endrick. Brasil todavía está lejos de exhibir la solidez de los grandes campeones, pero empieza a reunir atributos decisivos: una figura desequilibrante, un entrenador de sangre fría y un plantel profundo. Quizá no sea el principal candidato, pero ya nadie lo descarta.

Fuente: Clarín.

Más en Deportes