Justicia

Libertad para Paola Ortiz: la Justicia de Córdoba reconoció el contexto de violencia y pobreza

El Tribunal Superior de Justicia de Córdoba ordenó la inmediata liberación de una mujer condenada a prisión perpetua por la muerte de su hija recién nacida.

Redacción2 min de lectura
La Justicia ordenó la libertad a una mujer presa 13 años: el fallo reconoció la pobreza, la violencia y la vulnerabilidad

Tras más de trece años detenida, Paola Verónica Ortiz recuperó la libertad este martes. La Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia de Córdoba modificó su condena a prisión perpetua, impuesta en 2015, y ordenó su inmediata liberación al considerar "circunstancias extraordinarias de atenuación". La nueva pena, de 13 años, 9 meses y 26 días, coincide con el tiempo que ya había permanecido en prisión.

La decisión se produjo después de un recurso de revisión presentado por las abogadas Rocío García Garro, de La Guardia Feminista de Abogadas, y Julia Luna. La presentación contó con el respaldo de Católicas por el Derecho a Decidir Argentina y de 13 amicus curiae de organizaciones y espacios académicos.

El caso se remonta al 31 de octubre de 2012, en Villa Nueva, Córdoba. Paola, entonces de 37 semanas de embarazo, atravesó un parto en soledad en su vivienda, sin asistencia médica. La bebé falleció y, en marzo de 2015, la Cámara en lo Criminal y Correccional de Villa María la condenó a prisión perpetua por "homicidio agravado por el vínculo". En 2017, el propio Tribunal Superior de Justicia había rechazado un recurso de casación, dejando firme la condena.

Ahora, el máximo tribunal cordobés revisó el caso y determinó que el proceso original no tuvo en cuenta el contexto de vulnerabilidad en el que Paola vivió su embarazo y parto. El fallo destaca que la mujer atravesaba una situación de pobreza extrema, dependencia económica y habitacional, y sufría violencia de género. Las pericias psicológicas la describían como una persona vulnerable, con baja autoestima y escasa escolarización.

Uno de los puntos centrales de la sentencia es la crítica a los estereotipos de género en el derecho penal. Las defensoras habían señalado que Paola fue juzgada según la idea de cómo debía comportarse una "buena madre": realizarse controles médicos, acudir al hospital y saber cómo actuar durante el parto. El tribunal consideró que exigirle esos conocimientos, en su contexto, implicaba un reproche injusto.

El fallo también remarca que "parir sin asistencia médica no es un delito" y que la legislación sobre parto humanizado promueve un trato respetuoso de las particularidades de cada familia. Asimismo, el TSJ reconoció la falta de un enfoque interseccional que contemplara la pobreza, la violencia y el aislamiento que padecía Paola.

La abogada Mónica Menini, de Católicas por el Derecho a Decidir, celebró la decisión: "El derecho penal ya no puede mirar solamente el hecho aislado, sino que debe incorporar perspectiva de género, interseccionalidad e interculturalidad". Por su parte, Rocío García Garro explicó que el tribunal reconoció "circunstancias extraordinarias de atenuación vinculadas con el contexto de vulnerabilidad, pobreza y violencia" que atravesó Paola a lo largo de su vida.

Tras recuperar la libertad, Paola se encuentra en buen estado de salud y acompañada. "Ahora comienza para ella una nueva etapa, un proceso de reencuentro y revinculación con sus familiares y con su propia historia", concluyó García Garro.

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