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Lionel Messi y el camino del héroe: la persistencia del deseo

Un análisis del recorrido del astro argentino desde la partida hasta el regreso, con la pasión como motor de su carrera.

Redacción2 min de lectura
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Lionel Messi atraviesa una etapa bisagra en su carrera, en la que cada partido parece formar parte de un capítulo final que vuelve a reescribirse. El astro argentino, que ya superó las frustraciones con la Selección y se consagró campeón del mundo, sigue desplegando un fútbol que trasciende lo deportivo y se convierte en un relato épico.

El concepto del "Camino del Héroe", del mitólogo Joseph Campbell, describe tres etapas: partida, iniciación y regreso. Messi partió de Argentina siendo adolescente, se enfrentó a pruebas como las finales perdidas de 2014, 2015 y 2016, y logró una redención que lo llevó a la cima. Pero en lugar de regresar, elige un eterno retorno al deseo que lo mantiene vigente.

"En el fútbol vertiginoso de hoy, la gambeta es reemplazada por la velocidad vertical. Pero Messi se emerge como un templario, reafirmando los principios básicos: la pelota como amiga", describe el texto original. Su juego, con pausas, cambios de ritmo y pases que rompen líneas, evoca un realismo mágico que contrasta con el marketing y las apuestas digitales que rodean al fútbol moderno.

El segundo gol ante Austria, en el Mundial 2026, ejemplifica esa desmesura del deseo: un pique corto, un deslizamiento y la pelota empujada como si fuera su primer gol. "Contorsionista, malabarista, saltimbanqui de la pelota: esquivando enemigos por conocer y desafiando villanos conocidos", señala la nota.

La persistencia del deseo es el hilo conductor invisible del héroe. "Si lo mantiene encendido, es su antorcha en la oscuridad", afirma el autor. Esa voluntad de seguir jugando con la misma pasión que cuando era chico explica el fenómeno Messi más allá de los títulos.

"Cada partido de Messi parece formar parte de un capítulo final que vuelve a reescribirse", comenta el editor. "Tal vez por eso sigue despertando esa admiración más allá de los colores de la camiseta. Porque representa algo que excede al deporte: la persistencia de un sueño."

En la poesía y en el fútbol de Messi, siempre es la guerra: la lucha por ese deseo casi febril, infantil y sagrado que lo vuelve cada día lo que es, fue y será.

Fuente: Clarín.

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