Agricultura

Logran cosechar granos en la Patagonia austral, cerca del glaciar Perito Moreno

En la Estancia Alice, a 40 kilómetros de El Calafate, la empresa AgroCalafate completó el ciclo de avena y trigo sobre más de 300 hectáreas, con rindes de hasta 3500 kg/ha.

Redacción3 min de lectura
Logran cosechar granos en la Patagonia austral, cerca del glaciar Perito Moreno
banner-tecnofields-nota-mobile

Tomás Ciurlanti creció en El Calafate mirando campos que pocos labraban. Mientras estudiaba agronomía en Esperanza, Santa Fe, volvía a su ciudad y veía pastizales, agua de deshielo y suelos vírgenes. Esa imagen fue la semilla de AgroCalafate, la empresa que fundó junto a Nicolás Zuber y Ricardo Coggiola y que en la campaña 2025/2026 completó por primera vez el ciclo completo de implantación, desarrollo y cosecha de granos en escala productiva en la Patagonia Austral, a pocos kilómetros del glaciar Perito Moreno.

La experiencia se desarrolló en la Estancia Alice, ubicada a unos 40 kilómetros de El Calafate, sobre la ruta que conduce al Parque Nacional Los Glaciares, al pie del cerro Frías. Sobre más de 300 hectáreas, en un proyecto que involucró también a la empresa estatal provincial Santa Cruz Puede y al establecimiento de Alejandro Bárcena, se cultivaron principalmente avena y trigo.

Para AgroCalafate, el resultado de esta primera campaña a gran escala va más allá de lo cosechado: es la prueba de que producir granos en el extremo sur del país no solo es posible, sino que puede ser competitivo. “Siempre se dijo que era poco probable producir el grano y se logró, aun cuando hay mucho para mejorar, la campaña que viene promete ser mucho mejor”, afirmó Ciurlanti.

Las labores comenzaron hacia fines de septiembre de 2025 con el acondicionamiento del suelo: múltiples pasadas de rastra desencontrada, rastra niveladora y rastra de dientes para conformar una adecuada cama de siembra. Producir en la Patagonia exige ajustar cada paso al ciclo climático local. La preparación de suelo se realiza en otoño; después del invierno, el perfil se recarga con agua del deshielo; la siembra se hace en primavera para cosechar a partir de mediados de enero.

La cosecha se extendió desde fines de enero hasta mayo; la avena y algunos lotes de trigo fueron los primeros en alcanzar condiciones adecuadas. Ciurlanti explicó que los lotes restantes debieron atravesar un período de precipitaciones muy superiores a lo habitual durante marzo y abril, lo que complejizó las tareas de cosecha y manejo del grano, particularmente en el trigo.

Pese a ello, AgroCalafate completó todo el proceso y obtuvo información técnica valiosa. Los rindes sorprendieron: en determinados sectores del establecimiento se registraron rindes cercanos a los 3500 kg/ha en avena y 3000 kg/ha en trigo en lotes puntuales. “Estos resultados permitieron confirmar el importante potencial productivo que posee la región bajo condiciones adecuadas de manejo y planificación”, detalló Ciurlanti.

Sin embargo, la campaña dejó también lecciones importantes. Una parte significativa de la superficie trabajada correspondió a campos en condiciones prístinas, sin antecedentes agrícolas sólidos, donde todavía es necesario desarrollar estructura de suelo y ajustar variables agronómicas, y el rendimiento fue mucho menor. Los sectores con mejores resultados fueron aquellos con mayor historia de manejo y mejores condiciones físicas.

El destino de la producción fue concreto: la planta de alimento balanceado que Santa Cruz Puede instaló en Río Gallegos como parte de un círculo virtuoso entre el sector público y privado. La integración entre agricultura y ganadería es, para Ciurlanti, la clave estratégica del modelo. “La producción neta permitirá avanzar en el abastecimiento de materia prima destinada a la elaboración de alimentos balanceados dentro de la provincia, promoviendo el agregado de valor, la generación de empleo y el fortalecimiento de las cadenas productivas locales”, señaló.

De cara a la próxima campaña, el objetivo es continuar sobre superficies ya acondicionadas, optimizando fechas de siembra, selección de ambientes y elección de cultivares. El “efecto contagio” ya se siente: más productores de la zona se han acercado a AgroCalafate para consultar y, en algunos casos, iniciar la actividad en nuevos campos. La postal que describe Ciurlanti es elocuente: vehículos que transportan turistas al glaciar cruzándose en los caminos de ripio de la Estancia Alice con tractores y cosechadoras. Una imagen que, hasta hace muy poco, era imposible en Santa Cruz.

Fuente: Lanacion.

Más en Agricultura