Política

Mariela Kasko: de la Sociedad Rural de Villa Berthet a subsecretaria de Ganadería del Chaco

Nació en una familia de inmigrantes ucranianos, fue la primera mujer en presidir una sociedad rural chaqueña y hoy ocupa un cargo provincial

Redacción••3 min de lectura
Compartí esta nota:
Mariela Kasko: de la Sociedad Rural de Villa Berthet a subsecretaria de Ganadería del Chaco

Mariela Kasko es subsecretaria de Ganadería de la provincia del Chaco y tiene 55 años. Antes de llegar a la función pública fue productora, presidió la Sociedad Rural de Villa Berthet y ocupó un lugar en la comisión directiva de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA). Nació en Villa Berthet, en el sudoeste chaqueño, en una familia de inmigrantes ucranianos que llegó al país en 1936 escapando de la guerra.

Su historia familiar explica buena parte de su recorrido. Los abuelos paternos arribaron desde Ucrania y dos años más tarde se instalaron en Villa Berthet, cuando las tierras eran fiscales y había que avanzar primero con la posesión y después con la documentación. Su abuela desmontaba quebrachos y algarrobos con sus propias manos para hacer una chacra; su padre arrancó con 30 hectáreas y consiguió su primer crédito para comprar dos tractores.

La producción familiar era diversificada, como en tantos inmigrantes de esa zona del Chaco. Sembraban algodón y criaban chivos, cerdos, pavos, gallinas, guineas, miel, plantas frutales y huerta. El algodón comenzaba a convertirse en un boom productivo. Kasko conserva la imagen de su abuela trabajando la tierra: "Mi abuela era una mujer muy trabajadora que destroncaba el quebracho y el algarrobo con sus propias manos para hacer chacra".

Su padre recibió esas 30 hectáreas de su abuelo. Quería mecanizar el trabajo, porque hasta entonces usaban herramientas tiradas por mulas, y para comprar un tractor necesitaba financiamiento y un garante. Primero recurrió a su propio padre, pero no obtuvo el respaldo. Fue al banco y el gerente decidió ser su fiador. Así consiguió su primer crédito y compró dos tractores Hanomag. "La primera vez que mi papá fue al banco fue en bicicleta, pero con la primera cosecha fue a devolver la plata en tractor", recuerda Kasko.

Con el tiempo la familia pasó del algodón a la soja y después a la ganadería. Tras la muerte de su padre, Kasko siguió dos años con la agricultura junto a su madre. En 2010 se inclinó por completo a la ganadería y encontró una actividad que se volvió pasión: "Me encontré con un mundo que es una maravilla, apasionante, es mi sentir. Siento el olor a bosta y revivo. Me encanta, es mi esencia".

La inseguridad rural y el abigeato la llevaron a involucrarse en la representación del sector. En 2011 se acercó a la Sociedad Rural de Villa Berthet y empezó a participar de las reuniones. "Nadie me invitó pero como buena jeringa de hospital fui, me metí, me senté cruzadita de brazos y dije 'quiero estar acá'", cuenta. Su carácter también marcó ese recorrido: "No tengo pelos en la lengua". Su método, dice, no era solo señalar problemas: "Siempre fue contar lo que le pasaba al sector, pero no desde la queja, sino en proponer soluciones".

Ese camino la llevó a la presidencia de la Sociedad Rural local en 2020. Fue la primera mujer de la provincia del Chaco en presidir una sociedad rural. En un ámbito donde las reuniones estaban dominadas por hombres, tuvo que construir su propio espacio. "Estaba en reuniones donde eran todos varones y yo era la única mujer que se plantaba, incluso ante autoridades provinciales que nos maltrataron mucho", asegura.

Durante esos años atravesó situaciones de extrema tensión: sufrió dos balaceras, una cuando iba con su hijo en la camioneta y otra en su casa. Nunca supo quiénes fueron los responsables. Al mismo tiempo profundizó sus reclamos por el abigeato, en un contexto que describe como especialmente difícil para los productores.

Desde la Sociedad Rural local llegó a la Confederación de Sociedades Rurales Chaco y Formosa (Chafor), vinculada a CRA. Terminó presidiendo esa organización y después llegó a la comisión directiva de CRA, donde se convirtió en la segunda mujer en 80 años de historia de la entidad en ocupar un cargo en ese ámbito. Su recorrido combina la experiencia del campo chaqueño con la gestión pública, en un contexto donde la violencia verbal en la política sigue marcando el clima de la discusión pública.

Por qué importa

Su caso muestra cómo el gremialismo rural chaqueño se convirtió en una vía de entrada a la función pública y cómo una mujer se abrió camino en un ámbito históricamente dominado por hombres.

Qué sigue

Resta ver cómo su experiencia en la representación del sector se traduce en la gestión provincial de Ganadería y qué medidas impulsa frente al abigeato y la inseguridad rural.

¿Te gustó esta nota?

Recibí lo más importante del día en tu correo. Sin spam, con opción de baja siempre.

Más en Política