Medio Ambiente

Medusas australianas invaden las playas de Texas durante el Mundial 2026

La especie Phyllorhiza punctata, inofensiva para los humanos, preocupa por su impacto en el ecosistema costero.

Redacción2 min de lectura
Medusas australianas invaden las playas de Texas durante el Mundial 2026
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Mientras el Mundial 2026 se disputa en Estados Unidos y los turistas disfrutan del verano en Texas, una invasión silenciosa captó la atención de especialistas. Decenas de medusas australianas de manchas blancas aparecieron en las playas del estado, y los expertos advierten que su expansión podría continuar a lo largo de la costa del Golfo.

Los avistamientos se concentran en la costa central de Texas, desde el Parque Nacional Padre Island hasta la isla Matagorda, cerca de Corpus Christi. Jace Tunnell, director de participación comunitaria del Instituto de Investigación Harte, explicó a Chron que las corrientes del Golfo empujarán a estos animales hacia el norte, incluyendo Galveston.

La medusa australiana de manchas blancas (Phyllorhiza punctata) es originaria del Pacífico occidental y se caracteriza por sus pequeñas manchas reflectantes sobre la campana redondeada. En el Golfo de México, donde fue documentada por primera vez a principios de la década de 2000, suelen medir entre 45 y 50 centímetros de diámetro, aunque algunos ejemplares superan los 60 centímetros. Los especialistas creen que llegaron por accidente a través de buques de carga.

Tunnell señaló que el verano pasado ya se habían observado algunos ejemplares, pero ahora aparecen por decenas. El Instituto de Especies Invasoras de Texas informó que los grupos son cada vez más grandes y densos en los últimos años. El viento, las olas, las mareas y las corrientes artificiales arrastran a las medusas hacia la arena.

A pesar de su tamaño, estas medusas son inofensivas para los humanos. Su picadura es leve y suele pasar desapercibida. Tunnell contó que al tocarlas no sintió ningún dolor, pero recomendó no manipularlas y solo observarlas, ya que sirven de alimento para carroñeros y devuelven nutrientes al ecosistema.

Sin embargo, su presencia genera preocupación por el posible impacto negativo en los ecosistemas costeros de Texas. Consumen grandes cantidades de plancton y otros organismos diminutos, lo que podría afectar a los camarones y los peces jóvenes de la zona.

Fuente: Lanacion.

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