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Messi y Scaloni: el liderazgo que la política no supo imitar

La Selección argentina se consolidó como un ejemplo de gestión colectiva, alejada de las disputas partidarias y cerca de la gente.

Redacción1 min de lectura
Messi y Scaloni: el liderazgo que la política no supo imitar
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La Selección argentina de fútbol, bajo la conducción de Lionel Scaloni y con Lionel Messi como emblema, construyó un modelo de liderazgo que contrasta con el de la política argentina. Mientras que el equipo priorizó el objetivo colectivo, la pasión por la camiseta y la empatía con los ciudadanos, la dirigencia política se mantuvo alejada de la sociedad, atrincherada en la grieta y en intereses sectoriales.

El proceso iniciado en 2018 por Scaloni se basó en consensuar un modelo de juego, potenciar el grupo humano y destacar las cualidades individuales, especialmente las de Messi. Los resultados llegaron con la Copa América 2021, la Finalissima 2022 y el Mundial de Qatar 2022, que convirtieron a la Selección en un ejemplo para chicos y adultos. Los jugadores, como Emiliano “Dibu” Martínez y Rodrigo de Paul, expresaron su deseo de dar alegría a los argentinos que sufren la crisis económica.

En contraste, la política argentina, según el análisis, no decodificó el mensaje de la Selección. Ni el kirchnerismo ni el gobierno de Javier Milei lograron acercarse al espíritu del equipo, que siempre buscó estar cerca de la gente, no de los gobiernos. Messi, tras clasificar a otra final mundial en 2026, reiteró que su objetivo es regalar alegría a quienes no llegan a fin de mes.

La gestión de Scaloni y Messi dejó una enseñanza sobre cómo liderar: unir en lugar de dividir, priorizar lo colectivo y mantener la humildad. Sin embargo, la política sigue sin aplicar esas lecciones, prefiriendo la confrontación y la intolerancia.

Fuente: Clarín.

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