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Momi Giardina y Juli Castro estrenan La llamada: madre e hija cumplen el sueño de trabajar juntas

La comedia musical de Los Javis regresa al Teatro Astros con 12 funciones y un elenco que incluye a César “Banana” Pueyrredón y Leticia Siciliani.

Redacción3 min de lectura
Momi Giardina y Juli Castro: madre e hija hablan de su sueño cumplido, las “cancelaciones” y los límites necesarios

Momi Giardina (44) y Juli Castro (23) debutarán juntas en el teatro esta noche con el estreno de La llamada, la comedia musical creada por los españoles Javier Ambrossi y Javier Calvo, conocidos como Los Javis. La obra se presentará en el Teatro Astros con 12 únicas funciones, bajo la dirección de Juanse Rausch.

El elenco se completa con César “Banana” Pueyrredón, Leticia Siciliani y Evitta Luna. Para Giardina, compartir escenario con su hija es “impagable”, mientras que Castro lo define como “muy emocionante”, ya que es la primera vez que trabajan juntas.

Juli Castro repite su papel como María, mientras que su madre se incorpora como la hermana Bernarda, en reemplazo de Mariano Saborido. Giardina contó que al ver la obra el año pasado pensó: “Me encantaría estar en esta obra”, y que el plus de actuar con su hija “no tiene precio”.

“Cuando me enteré de que Mariano no iba a estar le dije a Juli que tenía muchas ganas, hablé con Vane [Pellizzeri], nuestra representante, y así llegó a los oídos de los productores”, explicó. “La obra es hermosa y muy diversa. En la platea podés ver desde monjas hasta drags aplaudiendo, es una comedia musical para todo público donde la gente se va a matar de la risa y a emocionar”.

La relación entre madre e hija es de gran complicidad, algo que se refleja en el escenario y fuera de él. Giardina reconoció que su hija fue fundamental para superar una depresión y para impulsarla a crear contenido en redes sociales durante la pandemia. “Ella me dio una seguridad que no se la puedo atribuir a nadie más”, afirmó. “Mi mayor éxito es ella, no hay otra cosa”.

Castro, por su parte, señaló que desde chica acompañaba a su madre a todos sus trabajos y que siempre supo que quería dedicarse al arte. “Tuve el privilegio de tener a mis papás que me recontrabancaron y que me guiaron por el camino del arte”, dijo. “Con mamá no solo nos bancamos en nuestros proyectos, también compartimos todo juntas”.

En cuanto a los límites, Giardina admitió que le cuesta ponerlos y que suele ser el padre, el actor y conductor Diego Castro, quien los establece. “Poner límites es amor, pero es algo que a mí me cuesta y hasta lo hablo en terapia”, confesó. “Juli siempre fue muy buena. En la adolescencia tuvo un momento de ruido, se hacía un poco la loca y salía todos los días, así que con el papá tuvimos que ajustar un poco las tuercas”.

Castro, en tono cómplice, respondió: “Pero de grande yo le enseñé a ella a poner límites en su vida”. Giardina agregó: “Te juro que ella me enseñó y me educó más que yo a ella. Es más, yo aprendí a hablar por ella, dije ‘mamá’ por primera vez porque ella me enseñó”.

La exposición mediática es otro tema que abordaron. Ambas reconocieron que en el streaming suelen compartir intimidades y que a veces se les va la lengua. “La gente sabe todo, te conoce más que vos misma”, dijo Castro. “A veces me entero de cosas de ella por el aire, y viceversa”.

Giardina sostuvo que “siempre está bueno tener ese espacio para replegarse y estar tranquilos, solos, guardarse cosas para uno”. Y admitió: “Nos pasó miles de veces que se nos fue larga la lengua”. Castro agregó: “Porque aparte si lo hacemos mal, lo hacemos mal en serio, con nombre y apellido, mandamos al frente a todos. Te olvidás de que hay una cámara”.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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