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Netflix despide a 1.000 empleados y apuesta por Greta Gerwig para su futuro

La plataforma recortó el 6% de su plantilla global y cambió a sus jefes de contenido en una semana clave para su modelo de negocio.

Redacción••3 min de lectura
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Netflix despide a 1.000 empleados y apuesta por Greta Gerwig para su futuro

Netflix atraviesa una de las semanas más convulsivas de su historia: despidió a 1.000 empleados, cerca del 6% de su plantilla global, y perdió a dos de sus principales ejecutivos de contenido. El movimiento, que incluye la salida de la directora de contenidos Bela Bajaria y del responsable de cine Dan Lin, anticipa un giro en la estrategia de la compañía, que empieza a revisar el modelo de streaming puro que defendió durante años.

La salida de Bajaria ya tiene reemplazo, pero el puesto de Lin quedó vacío. Suena con fuerza el nombre de Michael De Luca y Pamela Abdy, exdirectores de cine de Warner Bros., lo que sugiere que Netflix está reconsiderando qué tipo de películas quiere producir y cómo quiere exhibirlas.

Hasta hace poco, la doctrina de la empresa era clara: el streaming no se negociaba y el estreno en salas era una excepción. Lin lo dijo en junio en una entrevista: había “cineastas con los que hemos aceptado que, sencillamente, no vamos a trabajar” por su insistencia en grandes lanzamientos en cines. Sin embargo, en los últimos meses Netflix aceptó un estreno exclusivo en Estados Unidos para La bola negra durante 45 días y anunció que informará por primera vez sus cifras de taquilla.

El caso más visible es el de Greta Gerwig. La directora de Barbie prepara su versión de Narnia para febrero, con un estreno mundial que podría durar meses en salas. Según trascendió, Lin habría chocado con Gerwig y con David Fincher por los presupuestos y las ambiciones cinematográficas, y le habría reprochado a Ben Affleck el uso de inteligencia artificial en su película Animales. Su apuesta pasaba por producciones para todos los públicos y menos propuestas de autores consagrados, en contraste con la línea de su predecesor, que solía dar cheques en blanco a nombres como Martin Scorsese.

La salida de Lin apunta a que Netflix quiere reconstruir la relación con los grandes directores y tener una presencia en el cine propia de un estudio de Hollywood. La compañía estuvo cerca de cerrar la compra de Warner, una operación que le habría dado acceso a su red de salas. A eso se suma que en el último cuatrimestre bajaron el valor de las acciones y la actividad de los usuarios, señales de que el streaming podría estar tocando techo.

El mercado del streaming viene mostrando señales de ajuste: Disney+ y Hulu suben sus precios en medio de una nueva ola de aumentos, mientras las plataformas buscan rentabilidad con menos producción y más eventos en vivo. Netflix, en tanto, ya probó ese terreno con apuestas como la serie Al este del Edén, que revisa un clásico de la literatura.

La pregunta que sobrevuela es si el recorte de personal y la salida de Lin alcanzan para revertir la caída. La compañía fundada por Reed Hastings construyó su poder sobre la idea de que el cine podía verse en casa el mismo día del estreno. Ese principio, que parecía intocable, empieza a resquebrajarse.

Por qué importa

El recorte y los cambios de mando afectan a miles de trabajadores y definen qué películas llegará a ver el público. Si Netflix abraza las salas, se reordena el negocio del streaming y de la exhibición cinematográfica.

Qué sigue

Habrá que ver quién reemplaza a Dan Lin y cómo se estrena Narnia de Greta Gerwig en febrero. También queda pendiente si Netflix confirma sus cifras de taquilla y si avanza en la compra de Warner.

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