Sucesos

Polémica en Coronel Pringles por carne colgada en una vivienda: el dueño aseguró que es para consumo propio

Vecinos denunciaron una posible venta clandestina de carne y medias reses en la casa de Gabriel Molina, quien afirmó que caza con permiso y que no comercializa los productos.

Redacción3 min de lectura
Polémica: tenía carne afuera de su casa, llegó la policía luego del llamado de vecinos y su respuesta generó un gran revuelo

Una polémica se desató en Coronel Pringles, localidad bonaerense, luego de que vecinos denunciaran la presencia de carne y medias reses colgadas en el patio de una vivienda. Las sospechas de una posible venta clandestina motivaron la intervención de la Policía y del área de Bromatología.

El dueño de la propiedad, Gabriel Molina, negó las acusaciones y explicó que los animales provienen de la caza de chanchos y jabalíes, actividad que realiza con permisos. Según señaló, la carne está destinada a su consumo personal o, en algunos casos, la regala a conocidos.

El caso comenzó a tomar relevancia cuando los vecinos observaron la cantidad de carne colgada en el exterior de la casa. Ante las denuncias, Molina sostuvo que no desarrolla ninguna actividad comercial. “En mi casa no está pasando nada, todo normal. Agarro chancho, jabalí, hago chorizos y los consumo”, explicó en una entrevista con El Orden de Pringles.

Según su relato, se trata de una práctica habitual después de las jornadas de caza. Utiliza la carne para elaborar chorizos, panceta y otros productos para consumo propio. También mencionó que parte de lo producido puede ser entregado sin cargo a amigos o a propietarios de campos que le permiten ingresar a cazar.

Si viene un vecino a comprarme carne, se la regalo. No la vendo. Al que realmente necesita, se la regalo”, afirmó. Frente a las acusaciones de comercialización, insistió en que quienes realizaron las denuncias deberán demostrarlo.

Molina también aseguró que la carne fue enviada a analizar y que se realizarían nuevos controles. “Se mandó a analizar ayer y ahora se mandó a analizar de vuelta”, señaló, aunque no informó los resultados de esos estudios.

Uno de los puntos centrales de la controversia es el origen de los animales. Ante las sospechas de cuatrerismo, Molina afirmó que se dedica a la caza de chanchos y jabalíes y que posee autorizaciones de propietarios rurales. “Yo cazo con permiso. Tengo 40 campos con permiso”, sostuvo. Agregó que realiza la actividad tanto con perros como con armas y defendió que la caza de esos animales se encuentra habilitada en territorio bonaerense.

También afirmó que cuenta con la documentación correspondiente para las armas que utiliza. Precisó que es legítimo usuario y que las traslada en las condiciones exigidas para dirigirse a los establecimientos donde tiene autorización para cazar. “La transportamos como tiene que ir, enfundada y desarmada. Todo legal”, aseguró.

Sobre la intervención policial, Molina reconoció que existen denuncias en su contra, aunque sostuvo que no mantiene un conflicto con los efectivos y consideró que cumplen con su obligación. “La Policía no molesta, la Policía cumple con su trabajo”, afirmó. Según su versión, la controversia se origina por las reiteradas denuncias de algunos vecinos. También rechazó cualquier vinculación con hechos de abigeato en la zona.

La discusión permanece centrada en dos versiones: por un lado, vecinos que cuestionan la procedencia de la carne y denuncian una posible comercialización clandestina; por el otro, Molina, que asegura que los animales son obtenidos mediante caza autorizada y que la carne no tiene fines comerciales.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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