Psicología

Psicólogos y decoradores coinciden: cómo influye el color de las paredes en el estado de ánimo

Expertos en psicología y diseño de interiores explican qué tonalidades generan calma, energía o tensión en cada ambiente de la casa.

Redacción3 min de lectura
Los expertos en psicología coinciden: quienes pintan la habitación de  celeste, rosa o blanco logran un estado de calma y tranquilidad en el descanso

El color de las paredes de una casa no es solo una decisión estética. Según especialistas en psicología y diseño de interiores, las tonalidades que se eligen para cada ambiente influyen en las emociones y el estado de ánimo de quienes habitan esos espacios. La psicóloga Bárbara Ayub (MN 57307), del equipo Psicointegral, sostuvo que "el color de una pared no solo produce sensaciones, sino algo más profundo que son las emociones. Y eso obviamente puede afectar a nuestro estado de ánimo".

La especialista divide los colores en dos grandes grupos. Los cálidos, como el amarillo y el rojo, se vinculan al fuego y actúan como excitantes del sistema nervioso: producen exaltación y energía. Los fríos, como el azul, el violeta y el verde, son más sedantes y generan tranquilidad y pasividad, aunque en exceso pueden resultar poco vitales.

El psicólogo Marcos Apud (MN 31438), biohacker y wellness coach, afirmó que los colores claros como el celeste, el rosa, el blanco y ciertos tonos pasteles generan un estado de calma y tranquilidad. Contó que en sus consultas nunca utilizó camisas de otros colores para ayudar a crear un ánimo sereno durante las sesiones.

Apud remarcó que la clave está en el uso y la actividad de cada espacio: "No es lo mismo pintar un cuarto donde hacés actividad física de amarillo o naranja, que estimula y da intensidad, que dormir en un cuarto con ese color". Advirtió que pintar un dormitorio completo de rojo puede alterar a quienes residen allí y favorecer discusiones y mal humor.

La diseñadora de interiores Fátima Bandeira, fundadora de FA Interiores, explicó que el libro Psicología del color es una referencia habitual en el rubro. Según esa obra, una investigación con personas de distintas edades, zonas y estratos sociales mostró respuestas similares frente a cada tonalidad. "Hay algo como universal en lo que nos generan los colores", señaló.

Bandeira indicó que el verde y el azul transmiten relajación y paz porque remiten a la naturaleza, el campo, el mar o la playa. Añadió que cuanto más saturado es un color, más energía y vitalidad provoca.

Para elegir el tono exacto, la diseñadora trabaja con preguntas a sus clientes sobre lo que quieren sentir en cada ambiente. Piden fotos de viajes y experiencias, y analizan las dimensiones del espacio. "La elección exacta del color, del código del color, se basa en las sensaciones que la familia quiere experimentar y sus gustos", aseguró.

En dormitorios y play rooms, Ayub recomienda colores fríos para generar calma y serenidad. Bandeira sugiere tonos suaves y neutros vinculados a la naturaleza, como beige, arena, terrosos, verdes y azules. Para ambientes que requieren activación, en cambio, conviene apelar a colores que den energía. El blanco, según Ayub, ayuda a la concentración.

En el living y el comedor, la psicóloga optaría por una base blanca con acentos en la decoración más que en la pintura. Bandeira coincide en que son espacios ideales para neutros como grises, marrones, blancos, negros y beige, con un toque de color en accesorios. "Como es un espacio compartido en familia, más social, donde se desarrollan las actividades, le ponemos un touch de color", explicó.

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