Arquitectura

Reforma en Palermo: el departamento de una pareja expatriada pensado para recibir visitas

Dos hermanas arquitectas reformaron dos unidades del mismo edificio y convirtieron un cuatro ambientes en un espacio social integrado.

Redacción3 min de lectura
Una pareja que vive en el exterior hizo el departamento perfecto para sus visitas

Un llamado inesperado cambió los planes de Bow Arquitectura. Mientras las hermanas Sofía y Catalina Bourdieu avanzaban con la reforma de un departamento en Palermo, recibieron el pedido del hermano del propietario para renovar el suyo, ubicado trece pisos abajo en el mismo edificio. El nuevo cliente es un matrimonio que vive entre Japón, España y Estados Unidos y buscaba un espacio propio para cuando visita el país.

La reforma demandó siete meses y se ejecutó en paralelo con la otra unidad. Como los dueños residen en el exterior, el estudio aprovechó los viajes de familiares para enviarles muestras de materiales. Para el interiorismo sumaron a Mariu Bonzi y Camila Argañaras, de Urbano Estudio.

La premisa fue optimizar el sector social. "Aunque es un matrimonio que tiene hijos, querían armar el departamento para ellos. Les encanta recibir gente, entonces quisieron integrar living, comedor y cocina para que quedara un ambiente grande para disfrutar con amigos", explicó Catalina Bourdieu, socia del estudio.

El departamento original tenía cuatro ambientes. Para cumplir con el pedido hubo que demoler paredes y replantear la planta. "Prescindimos del cuarto de servicio y cerramos el balcón para integrarlo a la cocina", detallaron las arquitectas. También diseñaron un mueble de madera que oculta la caldera, suma guardado y divide de forma parcial la cocina del comedor.

La cocina concentró varios requisitos. Un elemento no negociable fueron los paneles: los dueños no querían electrodomésticos a la vista. "Como iba a estar todo integrado, buscaban que fuera lo 'menos cocina' posible", sostuvieron. Además se incorporó una isla con cuatro asientos para usar como desayunador y una suerte de bar para preparar tragos durante las cenas con amigos.

La integración de los ambientes se logró con colores neutros y la madera como hilo conductor. Las paredes del toilette se revistieron con petiribí, la misma madera usada en el comedor y la cocina. La mesada y la isla son de cuarcita 'Taj Mahal', mientras que la mesada del bar es de granito 'Negro Brasil' leather.

Conectado al living pero independiente, se proyectó un escritorio que funciona como anexo o cuarto de invitados. "Como los dueños querían este concepto de que fuera todo un mismo espacio, pensamos un escritorio con puertas corredizas, que permiten integrarlo parcialmente al living", afirmaron. Urbano Estudio diseñó un mueble a medida con biblioteca de piso a techo y se sumó un sillón-cama para adaptar el ambiente según la necesidad.

El único sector privado se reservó para el dormitorio principal, que sumó un baño en suite y un vestidor amplio. "La idea fue armar una suite más grande. Usamos uno de los cuartos como vestidor e incorporamos otro sector de escritorio ahí: el dueño quería un espacio con más privacidad por si tiene que atender llamadas de trabajo", señalaron.

El dormitorio comparte pared con el departamento vecino, una distribución poco favorable en términos de privacidad. Para mejorar la acústica, el estudio enteló toda la pared donde se ubica la cama. La iluminación técnica de la unidad estuvo a cargo de Idea, y el piso Portobello 'Berliner Weiss' recorre los ambientes principales.

Fuente: LA NACION

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial y editada por nuestra redacción. Cómo usamos IA.

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