Internacionales

Santiago Peña renunció a la presidencia de Paraguay tras el escándalo de Ueno Bank

El mandatario salió acorralado por el colapso bancario que dejó a miles de ahorristas sin fondos y el Partido Colorado le soltó la mano antes del juicio político.

Redacción••3 min de lectura
Compartí esta nota:
Santiago Peña renunció a la presidencia de Paraguay tras el escándalo de Ueno Bank

El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia este jueves en medio de un escándalo bancario que sacudió al país. La decisión se conoció poco antes de que la Cámara de Diputados votara por unanimidad a favor de iniciar un juicio político en su contra por el colapso de Ueno Bank, entidad de la que fue accionista hasta 2025 y que dejó a miles de clientes sin acceso a sus ahorros.

El vicepresidente Pedro Alliana debe asumir el cargo para completar el mandato hasta 2028. Peña anunció su salida mediante un video, tras perder el respaldo del Partido Colorado, la fuerza que lo había llevado al poder y que ahora le dio la espalda en medio de la tormenta política y financiera.

Según trascendió, la renuncia no implica un vacío de poder. El control de los resortes políticos del oficialismo seguiría en manos del partido y, en particular, de Horacio Cartes, expresidente y figura fuerte de la organización. De acuerdo con versiones periodísticas, la tensión entre ese liderazgo y Peña permite explicar parte del trasfondo de la crisis, más allá del episodio financiero.

“El poder no necesariamente está en el Gobierno”, sostuvo el analista internacional Mauricio Vázquez al interpretar el escenario paraguayo. Para el especialista, la disputa dentro del Partido Colorado y el peso de Cartes resultan centrales para entender la salida del mandatario.

La orientación internacional de Paraguay aparece como otro eje de las diferencias internas. Dentro del oficialismo existe una discusión sobre la necesidad de ampliar mercados y revisar el grado de alineamiento con Estados Unidos. Una de las posiciones en debate propone una postura más equidistante frente a China, a la que se describe como un actor de enorme peso comercial.

El acercamiento de Peña a Washington debe observarse junto con esas diferencias sobre las oportunidades comerciales y el lugar que debería ocupar Paraguay frente a ambas potencias. La política exterior se suma así a los desacuerdos por la distribución del poder interno.

La renuncia provocó una ola de reacciones entre líderes de América Latina. Mientras algunos dirigentes expresaron su respaldo al mandatario saliente, otros aprovecharon su caída para cuestionar su gestión y lanzar críticas contra sus aliados regionales. En contraste, varios de sus principales socios políticos mantenían el silencio.

Entre ellos, el presidente argentino Javier Milei, aliado cercano de Peña, no se pronunció sobre la crisis. El libertario estaba en el último tramo de su gira por España al momento de la renuncia. Ambos economistas mantuvieron un buen vínculo: Peña participó de la asunción de Milei y fue el primero en visitarlo en la Argentina, el 14 de febrero de 2024. También ofició como su aliado en el Mercosur y ambos suscribieron el Escudo de las Américas junto a Donald Trump, quien tampoco se refirió públicamente a la salida de su socio regional.

La crisis paraguaya se suma a un contexto regional de alta volatilidad política, con episodios recientes de conflicto institucional y protestas en distintos países. El caso de Peña recuerda, por momentos, a otros procesos de destitución rápida en la región, aunque las circunstancias locales difieren.

El colapso de Ueno Bank dejó a cientos de miles de clientes sin poder acceder a sus fondos, un factor que aceleró la presión social y política sobre el Gobierno. La entidad financiera se convirtió en el epicentro del escándalo que terminó con la salida del presidente.

Por qué importa

La salida de Peña altera el equilibrio político del Mercosur y deja en suspenso el alineamiento paraguayo con Washington, un socio clave para la Argentina de Milei en la región.

Qué sigue

Pedro Alliana debe asumir la presidencia para completar el mandato hasta 2028, mientras el juicio político en Diputados y la investigación por el colapso de Ueno Bank marcan la agenda inmediata.

¿Te gustó esta nota?

Recibí lo más importante del día en tu correo. Sin spam, con opción de baja siempre.

Más en Internacionales