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SAP apuesta a empresas autónomas con IA: el caso de Aeropuertos Argentina

La gigante del software presentó su estrategia de agentes inteligentes en su conferencia anual; una empresa argentina mostró un proyecto concreto de automatización operativa.

Redacción4 min de lectura
SAP apuesta a empresas autónomas con IA: el caso de Aeropuertos Argentina
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La alemana SAP presentó esta semana su nueva estrategia basada en agentes de inteligencia artificial durante la conferencia anual SAP Sapphire en Orlando, Florida. La propuesta combina herramientas de gestión de datos, Business AI y Joule —su copiloto conversacional— con el objetivo de transformar los sistemas de gestión corporativa en plataformas capaces de ejecutar acciones automáticas sobre procesos de negocio.

"Estamos reinventando el cerebro de las empresas", resumió Adriana Aroulho, presidenta de SAP para América Latina y el Caribe. "El ERP dejó de ser solo un sistema de registro para convertirse en un sistema de ejecución", sostuvo durante una rueda de prensa con medios regionales. La transición hacia ese modelo, sin embargo, enfrenta desafíos particulares en América Latina, donde muchas compañías operan aún con sistemas fragmentados e infraestructura tecnológica heterogénea.

Entre los casos de uso exhibidos en el escenario principal de Sapphire apareció uno argentino. Aeropuertos Argentina presentó SNOW (Smart Network for Operative Winter), un agente de inteligencia artificial desarrollado junto a SAP para gestionar operaciones invernales en aeropuertos patagónicos afectados por hielo y nieve. El sistema integra datos meteorológicos, sensores de pista, información operativa y procesos de mantenimiento para automatizar alertas y coordinar respuestas en tiempo real.

Gustavo Sábato, CIO de Aeropuertos Argentina, explicó el cambio operativo que genera la herramienta. "Antes muchos procesos eran manuales y fragmentados. Había decisiones que dependían directamente de la experiencia de las personas", indicó. El agente permite coordinar la comunicación entre torres de control y equipos operativos, activar órdenes de trabajo automáticas y optimizar el uso de recursos frente a eventos climáticos adversos.

La empresa proyecta una reducción del 16% en costos operativos, una disminución de 45 toneladas de emisiones de CO2 anualmente y un recorte del 90% en tareas administrativas vinculadas al proceso. "Pasamos de un modelo reactivo a uno proactivo", señaló Sábato. "Con que logremos 20% menos de intervenciones sobre pista, el proyecto ya se paga solo", agregó. La implementación comenzó con dos aeropuertos y continuará de forma escalonada sobre otras terminales patagónicas.

SAP insistió en que la autonomía de procesos empresariales no implica reemplazar personas. "Las decisiones importantes siguen bajo control humano", enfatizó Aroulho. "La IA ejecuta tareas repetitivas, pero la supervisión y las decisiones críticas continúan en manos de las personas", subrayó la ejecutiva. El proyecto funciona como una muestra concreta de la visión que busca instalar: sistemas capaces de detectar eventos y coordinar información para ser aprobados por un ser humano.

La infraestructura tecnológica de las empresas latinoamericanas aparece como uno de los grandes desafíos del nuevo paradigma. Claudia Boeri, presidenta de SAP Multi-Country de América Latina y el Caribe, enfatizó que "todo empieza por los datos". "Es necesario tener los datos adecuados, integrados y correlacionados para que la inteligencia artificial pueda generar resultados con sentido de negocio", explicó. La ejecutiva advirtió que muchas compañías de la región operan con sistemas heredados que dificultan avanzar hacia procesos realmente autónomos. "Hay empresas mucho más avanzadas y otras que todavía están modernizando sus sistemas. Cada cliente tiene su propio camino", sostuvo.

La estrategia de SAP difiere de otros gigantes tecnológicos. A diferencia de compañías que compiten por desarrollar grandes modelos de lenguaje, SAP se posiciona sobre la capa de datos corporativos. La idea es que los agentes de IA no solo conversen, sino que entiendan procesos empresariales concretos. Boeri utilizó un ejemplo: si una empresa pregunta por qué una sucursal no funciona bien, un modelo general podría analizar tránsito o ubicación, pero accediendo a datos transaccionales del negocio es posible entender también compras, operación y logística.

Christian Klein, CEO global de SAP, resumió la idea con una frase que varios ejecutivos repitieron luego: "80% correcto no alcanza para una empresa". La compañía sostiene que esa precisión es la diferencia entre un chatbot atractivo y una inteligencia artificial capaz de operar procesos críticos.

SAP anunció nuevas herramientas agénticas, más de 200 agentes de IA especializados y una inversión de 100 millones de euros para que socios y desarrolladores creen soluciones sobre su plataforma. A comienzos de este año, la compañía se consolidó como la empresa tecnológica más valiosa de Europa, superando los 300.000 millones de euros de capitalización bursátil. Buena parte de esa carrera se juega hoy en el terreno de la inteligencia artificial aplicada a negocios.

El entusiasmo tecnológico convive con inquietudes sobre cuánto tiempo demandará la transformación, qué ocurrirá con ciertos roles laborales y qué tan preparadas están las empresas para operar con sistemas autónomos. "La palabra clave es curiosidad", evaluó Boeri. "Hay muchísima voracidad por aprender y por entender cómo capitalizar esta tecnología. Lo importante es que las empresas quieran transformarse", agregó.

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