Estafas Bancarias

Socio de Troglio declaró como testigo y se convirtió en denunciante de megaestafa inmobiliaria

Fernando Gil relató reuniones con el abogado Diego Lacki, señalado por inversionistas estafados en La Plata por US$20 millones.

Redacción2 min de lectura
Socio de Troglio declaró como testigo y se convirtió en denunciante de megaestafa inmobiliaria
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Fernando Gil, amigo y socio del director técnico Pedro Troglio, prestó declaración testimonial en la causa que investiga a la constructora ABES y ahora se presentó como denunciante. En su testimonio relató reuniones con el abogado Diego Lacki, hombre detrás de la empresa, e informó de comentarios que consideró "amenazantes" e "intimidatorios".

Según consta en el acta de la declaración, Gil describió que Lacki le mencionó en dos ocasiones que su esposa trabajaba en el Palacio de Justicia de La Plata y que tenía acceso a jueces y fiscales. Añadió que el abogado afirmó que "la cosa se podía destrabar siempre que nadie pusiera palos en la rueda". Gil interpretó estos comentarios, transmitidos en "tono bajo, suave e intimidante", como una clara amenaza.

La investigación judicial, radicada en la Unidad Funcional de Instrucción N°3 de La Plata bajo la dirección del fiscal Gonzalo Petit Bosnic, se centra en la presunta estafa a través de la venta de departamentos de pozo en desarrollos inmobiliarios. Los damnificados denunciaron un perjuicio estimado en US$20 millones.

En los contratos se comprometía la entrega de unidades en plazos de 18 a 24 meses, más una prórroga de 12 meses. Además, la empresa ABES se obligaba a pagar una "renta mensual" durante la construcción y hasta la conclusión de las obras. Sin embargo, hace aproximadamente tres meses los pagos se detuvieron y el avance de las obras se paralizó, según denunció César B., uno de los afectados.

Troglio, actual director técnico de Banfield, es otro de los denunciantes. Junto a su esposa Alejandra Soledad Alonso, adquirió una unidad de un dormitorio el 14 de marzo de 2024 en el edificio Dezzeo por US$64.092. Posteriormente, el 24 de julio de 2025, compró un departamento en pozo en el Lucero por US$93.650.

Los contratos establecieron rentabilidades mensuales de $290.000 y $564.300 respectivamente, actualizables según el Índice de Precios al Consumidor. Troglio explicó semanas atrás que en octubre de 2025 cesaron los pagos de la renta, cuando ya llevaban cinco meses sin avance y solo el 50% de las obras estaba completado. "No me atendieron más y ahora hay que esperar; quiero que me devuelvan la mayor cantidad de dinero posible", expresó.

En su declaración, Gil también refirió conversaciones sobre Lucrecia Villar Loos, quien quedó con el 57% de ABES tras la muerte de Gustavo Tejada Ibáñez, fundador de la empresa, en 2020. Según el testimonio, Lacki le habría comentado que Villar Loos era "una Barbie que no entiende nada" y que él manejaba la compañía desde antes del fallecimiento de Tejada Ibáñez. Gil concluyó que "Lacki urdió y pensó todo esto".

El abogado Miguel Molina, representante de Troglio, Gil y otros damnificados, sostuvo que la declaración de Gil evidencia "el esquema de captación de inversores basado en vínculos personales, reuniones sociales y una imagen de solvencia". Remarcó la relevancia de las expresiones de Lacki sobre contactos políticos e institucionales. "Hay múltiples víctimas que relatan patrones similares de ofrecimientos, promesas de renta y demoras injustificadas", indicó.

Lacki negó ante los medios cualquier responsabilidad en las maniobras investigadas. La firma ABES fue comprada por otra empresa a finales de 2024.

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